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En medio de esta dura pandemia y en su recuperación no podemos perder de vista el enorme desafío ambiental: Alicia Bárcena

Secretaria Ejecutiva de la CEPAL llamó a los países a promover un Gran Impulso Ambiental tras el COVID-19, en donde economía, empleo y sostenibilidad vayan juntos, durante evento organizado por la OCDE.

10 de julio de 2020|Noticia

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Foto de la transmisión online del evento
Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL (abajo, a la derecha), durante su presentación en el evento.
Foto: CEPAL

 

“En estos tiempos difíciles, debemos tener cuidado porque los estándares ambientales se están relajando. No podemos permitirlo. Estamos enfrentando un mal público global -la pandemia del COVID-19, pero el próximo es la crisis climática. Debemos reconstruir mejor y eso significa hacerlo con igualdad y sostenibilidad”, declaró hoy Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), durante un evento virtual de alto nivel organizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

La alta funcionaria de las Naciones Unidas fue una de la panelistas principales en la reunión Building a Nature-Positive Economic Recovery, parte de una serie de diálogos para una recuperación verde y saludable  (Dialogue Series for a Green and Healthy Recovery) organizados por la OCDE, en la cual se discutió cómo hacer que la recuperación económica post pandemia sea amigable y positiva con la naturaleza.

El encuentro fue moderado por Shardul Agrawala, Jefe de la División de Medio Ambiente e Integración Económica del Directorio Ambiental de la OCDE y contó con la participación de Teresa Ribera, Vicepresidenta del Gobierno de España, y Ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (vía video). Junto a Alicia Bárcena, participaron también como panelistas Patricia Balvanera, Copresidenta de Evaluación Global de la Plataforma Intergubernamental para la Biodiversidad y los Servicios Ecosistémicos (IPBES por sus siglas en inglés), y Gabriel Quijandría, Viceministro de Desarrollo Estratégico de los Recursos Naturales, del Ministerio del Medio Ambiente de Perú.

En la reunión, Alicia Bárcena efectuó una presentación sobre la emergencia climática en América Latina y el Caribe, basada en las conclusiones de su reciente libro La emergencia del cambio climático en América Latina y el Caribe: ¿seguimos esperando la catástrofe o pasamos a la acción?, que fue lanzado el 18 de junio pasado.

Recordó la alta vulnerabilidad que muestra la región frente a los impactos del cambio climático. Explicó que el costo económico estimado del fenómeno, considerando los principales impactos físicos de un alza de temperatura de 2,5 ⁰C, varían entre 1% y 5% del producto interno bruto (PIB) regional, y que entre 1970 y 2019 la región sufrió 2.309 desastres, que causaron más de 500.000 muertes y pérdidas que superaron los US$437.000 millones. Agregó que hay sectores altamente sensibles, como la agricultura, junto con los desafíos relacionados con el agua, en especial la prevalencia de las sequías y sus efectos en la salud, así como su alto impacto en las áreas costeras. Indicó también que la biodiversidad ha sido dramáticamente afectada: la región muestra una disminución del 89% en la abundancia de especies desde 1970, la pérdida más elevada de cualquier área biogeográfica del mundo.

“Necesitamos una transición agroecológica. La agricultura, la actividad forestal y la pesquera son tres sectores muy importantes para encontrar soluciones basadas en la naturaleza. Por eso proponemos un Gran Impulso Ambiental en donde economía, empleo y sostenibilidad vayan juntos”, enfatizó la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL.

Bárcena agregó que es necesario moverse hacia sectores que sean motores del cambio estructural, incluyendo las energías renovables no convencionales, la economía circular y el reciclaje, ciudades inteligentes, infraestructura sostenible y resiliente, menos contaminación por consumo y la economía del cuidado.

Explicó que la innovación tecnológica hace que las energías renovables sean más económicas, a pesar de las ventajas que aún muestra el uso de combustibles fósiles. Además, la generación de energía limpia ayuda al crecimiento económico y a la creación de empleos, recalcó.

“El Gran Impulso Ambiental que promovemos es una forma de recuperar nuestra economía. Tras la pendemia, los países quieren crecer y reabrir a cualquier costo, pero esto podría llevar a una reprimarización de las economías. Debemos demostrarles que las inversiones pueden y deben realizarse buscando soluciones sostenibles. Tenemos que pensar creativamente. No vamos a tener éxito si no hacemos que los grandes inversionistas entiendan que queremos un camino diferente, y que también podemos analizar el costo-beneficio en conjunto con el sector privado”, declaró Alicia Bárcena.