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En tiempos de pandemia, urge que los países prioricen la atención y protejan los derechos de las personas mayores

El Diálogo Virtual: Desafíos en la protección de las personas mayores y sus derechos frente a la pandemia por COVID-19 fue un espacio de reflexión e intercambio de experiencias regionales sobre sus impactos en la población mayor.

8 de octubre de 2020|Noticia

Proteger los derechos de las personas mayores en el contexto de la crisis humanitaria y socioeconómica es uno de los grandes desafíos actuales para los países de América Latina y el Caribe, afirmaron expertos de la región, durante el Diálogo Virtual: Desafíos en la Protección de las personas mayores y sus derechos frente a la pandemia por COVID-19, que se realizó hoy como parte de una serie de diálogos desarrollados en el marco de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo.

La apertura del evento estuvo a cargo de Julio Mazzoleni, Ministro de Salud de Paraguay; Raúl García Buchaca, Secretario Ejecutivo Adjunto para Administración y Análisis de Programas de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL); y Harold Robinson, Director Regional para América Latina y el Caribe del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

Durante el diálogo, tomadores de decisiones, junto con académicos y organizaciones de la sociedad civil, analizaron el escenario sociodemográfico de los países de la región a la luz de la crisis sanitaria actual, y sus posibles impactos en el corto, mediano y largo plazo en las personas mayores. Esta crisis sanitaria, social y económica, generada por la pandemia de COVID-19, las impacta con particular dureza ya que están expuestas a un mayor riesgo de mortalidad y enfermedad grave después de la infección, afirmaron los expertos.

El diálogo también fue una instancia para la reflexión e intercambio de experiencias y aprendizajes en relación con los desafíos y las dificultades que atraviesan los gobiernos para atender a los grupos más vulnerables. Se socializaron, además, buenas prácticas e iniciativas de promoción de mecanismos de cooperación que permitan brindar respuestas acertadas a la población de personas mayores.

Julio Mazzoleni, Ministro de Salud de Paraguay y Presidente de la Conferencia Regional Intergubernamental sobre el Envejecimiento y Derechos de las Personas Mayores, quien intervino durante la apertura del diálogo virtual, indicó que “el escenario que vivimos hoy es el desafío más grande para la humanidad en términos de salud pública y economía social”.

“Debemos construir una sociedad justa con dignidad y derechos, y poder incluir de una manera transversal en las políticas, los programas y  los planes de desarrollo,  proyectos de atención  para la población mayor”, afirmó.

Por su parte, Raúl García Buchaca, Secretario Ejecutivo Adjunto para Administración y Análisis de Programas de la CEPAL, quien inició la sesión inaugural, dijo que “el panorama actual para la población adulta es un asunto de prioridad que requiere de acciones urgentes en varias dimensiones de la política pública, la inclusión y la protección de los derechos humanos y la igualdad”.

Además, resaltó que “aunque la pandemia ha traído desafíos enormes para la humanidad y representa una amenaza desproporcionada para la vida, el bienestar y los derechos de las personas mayores, también trae oportunidades de construir sociedades inclusivas y más amigables que puedan fomentar el envejecimiento saludable, los derechos humanos y la dignidad de las personas mayores”.

Durante su intervención, precisó además que las proyecciones más recientes de Naciones Unidas indican que las personas de 60 años y más ya alcanzan 85 millones en la región y representan el 13% de la población total. Hacia el 2050 se estima que este grupo etario alcanzará los 190 millones de personas y representará alrededor del 25% de la población regional. El grupo de 80 años o más triplicará su proporción en los próximos 30 años, pasando de 2% al 6%, y llegará a captar aproximadamente un total de 2 millones de personas en 2050.

El Director Regional de UNFPA para América Latina y el Caribe, Harold Robinson, manifestó la importancia de mejorar la respuesta a la población mayor, e instó a enfrentar con responsabilidad, sensibilidad y firmeza los desafíos que impone la mayor pandemia que ha vivido el mundo en más de un siglo: “somos conscientes de que los desafíos para no dejar a nadie atrás en el camino del desarrollo, ya eran enormes antes del surgimiento de la pandemia; sin embargo, también somos conscientes de que estos desafíos se han incrementado y vuelto más complejos”.

Y agregó: “En estos difíciles tiempos, UNFPA ha priorizado la organización de este ámbito para compartir experiencias regionales de manera colectiva. Esto es de enorme relevancia para no retroceder, mantener, profundizar y acelerar en materia de metas y objetivos intergubernamentales acordados en materia de Población y Desarrollo”.

El Director Regional de UNFPA indicó que “la coyuntura provocada por la pandemia del COVID-19 nos pone frente a una región tensionada por los desafíos sanitarios, económicos y sociales. La desigualdad se vuelve trágicamente más visible y la población adulta mayor se ve particularmente afectada. La caída de la actividad económica repercute en la fuente de financiamiento de los sistemas de jubilaciones y pensiones; los sistemas nacionales de salud y los sistemas nacionales de cuidados”.

Con lo anterior Harold Robinson, resaltó que la pandemia tiene un impacto sobre el volumen de los ahorros realizados por los y las trabajadoras para la etapa de jubilación, los cuales se pueden destinar al financiamiento de las inversiones productivas y podrían verse fuertemente afectados.

Este tercer diálogo pertenece a una serie de diálogos virtuales que son una instancia propicia para intercambiar información, experiencias y aprendizajes en torno a las principales dificultades y desafíos que están enfrentando los gobiernos para paliar los efectos de la crisis sanitaria en la población, así como socializar iniciativas y mejores prácticas implementadas, y promover mecanismos de cooperación entre los países que permitan brindar respuestas coordinadas frente a la crisis.