Se encuentra usted aquí

Disponible en:EnglishEspañol

Crecientes asimetrías globales entre países desarrollados y en desarrollo dificultan una recuperación pos pandemia con mayor igualdad y sostenibilidad: CEPAL

Secretaria Ejecutiva del organismo, Alicia Bárcena, participó en diálogo de las Comisiones Regionales de la ONU con el Segundo Comité de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

18 de octubre de 2021|Noticia

imagen_dialogorc_18oct.jpeg

Banner con las 5 Secretarias Ejecutivas de las Comisiones Regionales de la ONU
Foto: Gentileza Oficina Comisiones Regionales en Nueva York

Presentación de Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL (PDF en inglés).

La Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena, participó hoy en un diálogo de alto nivel de las Comisiones Regionales de las Naciones Unidas con el Segundo Comité (sobre temas económicos y financieros) de la Asamblea General del organismo mundial, en donde advirtió sobre las crecientes asimetrías globales entre los países desarrollados y las naciones en desarrollo, sobre todo en materia de acceso a vacunas y financiamiento, así como en concentración de riqueza, ingresos y tecnología.

“Las economías mundiales están enfrentando recuperaciones divergentes de la crisis desatada por la pandemia de COVID-19. Los países en desarrollo están siendo dejados atrás. La mayor parte del estímulo e inversiones están concentradas en los países desarrollados y hay disparidades al frente nuestro en lo que respecta a las responsabilidades climáticas”, declaró Bárcena durante el diálogo de las cinco Secretarias Ejecutivas de las Comisiones Regionales, titulado “Rising global inequalities: turning promises into action”, que se enfocó en el seguimiento y los desafíos pendientes para cumplir el Objetivo de Desarrollo Sostenible N⁰ 10 de la Agenda 2030: reducir las desigualdades en los países y entre ellos.

En su presentación, Alicia Bárcena destacó dos ejemplos de estas asimetrías globales: la división económica y las asimetrías relacionadas al cambio climático. “Mientras Estados Unidos y Europa destinan billones de dólares y euros a paquetes fiscales para la recuperación que alcanzan a cerca del 18% del PIB, los planes fiscales anunciados en América Latina y el Caribe solo han llegado a 4,3% del PIB (enero-junio de 2021). En tanto, nuestra región solo emite el 8,3% de los gases efecto invernadero. La adaptación es una prioridad para nosotros, pero no está totalmente financiada”, enfatizó.

La alta funcionaria de la ONU presentó siete mensajes (propuestas) para avanzar hacia una recuperación pos pandemia más igualitaria y sostenible. En primer lugar, destacó la necesidad de lograr una nueva arquitectura financiera internacional que permita abordar las disparidades en el acceso a financiamiento, la calificación crediticia, la evasión tributaria y el financiamiento ilícito. En segundo término, llamó a redistribuir la liquidez y reformar la arquitectura de deuda internacional mediante instrumentos de financiamiento innovadores como el Fondo para Aliviar la Economía COVID-19 (Fund to Alleviate COVID-19 Economics – FACE, impulsado por Costa Rica) y el Fondo de Resiliencia del Caribe.

Tercero, enfatizó la importancia de fomentar la solidaridad para financiar la emergencia mediante impuestos a la riqueza generada durante la pandemia, así como una reforma del sistema tributario internacional y asegurar una tributación justa de las multinacionales para que paguen sus impuestos en el lugar donde el valor agregado es creado.

En quinto lugar, Bárcena indicó que es necesario eliminar la evasión tributaria corporativa, los paraísos fiscales, e incautar los activos robados, lo que podría mejorar el espacio fiscal de los países en desarrollo. Sexto, con respecto a los mecanismos para la recuperación de activos, mencionó el establecimiento de nuevos acuerdos marco internacionales, o bilaterales, con estándares para este proceso de retorno. Finalmente, la séptima propuesta hace referencia al Comité Tributario (Fiscal) de las Naciones Unidas, “que debería convertirse en un mecanismo intergubernamental para tratar los asuntos financieros e impositivos internacionales con el fin de que pueda abordar especialmente las asimetrías que afectan a los países de ingreso medio”, indicó.

Con respecto al proceso de vacunación contra el COVID-19, Alicia Bárcena resaltó las disparidades en el acceso a las vacunas y advirtió que América Latina y el Caribe no alcanzará a vacunar al 70% de su población en 2021, mientras que las adquisiciones en algunos países superan sus necesidades de vacunación. En este ámbito, indicó que la CEPAL promueve la cooperación regional en materia de producción y distribución de vacunas y productos farmacéuticos a través de la puesta en marcha del Plan de Autosuficiencia Sanitaria, aprobado por los países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en septiembre.

Recordó que América Latina y el Caribe es la región del mundo en desarrollo más afectada por la crisis, “que agravó problemas estructurales de baja productividad y alta informalidad, desempleo, desigualdad y pobreza. En 2021 la región crecerá 5,9% gracias a efectos transitorios de demanda agregada y a repunte estadístico, pero en 2022 volvería a un crecimiento mediocre (2,9%)”, dijo.

Sobre el tema de la deuda, la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL advirtió que los países en desarrollo se enfrentan a una importante asimetría en el tratamiento de su deuda. “América Latina y el Caribe es la región más endeudada del mundo en desarrollo y con el mayor servicio de la deuda (59% de sus exportaciones de bienes y servicios)... Los países desarrollados podrían canalizar los nuevos Derechos Especiales de Giro (DEG o SDR, por sus siglas en inglés) que no utilizarán. Se necesita un nuevo fondo fiduciario para apoyar a los países de ingreso medio. Los DEG también podrían capitalizar bancos de desarrollo”, explicó.

La reunión estuvo presidida por la Embajadora Vanessa Frazier, Representante Permanente de Malta ante la ONU y Presidenta del Segundo Comité de la 76⁰ sesión de la Asamblea General de la ONU, y fue moderada por Rosa Malango, Directora de la Oficina de las Comisiones Regionales en Nueva York. Junto a Alicia Bárcena participaron en el debate Armida Salsiah Alisjahbana, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico (CESPAP); Vera Songwe, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para África (CEPA); Olga Algayerova, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para Europa (CEPE); y Rola Dashti, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica y Social para Asia Occidental (CESPAO).

Delegados de varios Estados miembros latinoamericanos también intervinieron en la sesión, quienes acogieron las siete propuestas presentadas por la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL en esta reunión y destacaron las iniciativas impulsadas por este organismo en la región de América Latina y el Caribe, entre ellos el Embajador Juan Sandoval Mendiolea, Representante Permanente Alterno de México ante la ONU y Vicepresidente del Consejo Económico y Social (ECOSOC) para el período 2020-2021; el Embajador Rodrigo Carazo, Representante Permanente de Costa Rica ante la ONU; y la Embajadora Joan Cedano, Representante Permanente Alterna de República Dominicana.

También intervino la representante de Marruecos, Meryem Handouni, quien consultó sobre las iniciativas de cooperación sur-sur que se están implementando. Al respecto, Alicia Bárcena destacó que la CEPAL cuenta con un órgano subsidiario especifico -el Comité de Cooperación Sur-Sur- presidido actualmente por Costa Rica, que el próximo 30 de noviembre presentará la propuesta de convertirse en Conferencia Regional Sur-Sur para ampliar la participación de más actores.

También resaltó que se ha puesto a disposición de los países la Plataforma Regional de Conocimiento sobre la Agenda 2030 en América Latina y el Caribe (SDG Gateway), que es una plataforma de cooperación sur-sur de todas las agencias, fondos y programas del Sistema de las Naciones Unidas, coordinada por la CEPAL y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), así como el Observatorio COVID-19, que monitorea todas las acciones económicas, sociales y ambientales que se están haciendo en la región para combatir los efectos de la pandemia; y el Observatorio de Igualdad de Género.

Además, recordó que se acaba de lanzar hace pocos días el nuevo portal CEPALSTAT, que presenta una nueva interfaz con formatos abiertos, interoperables, que vincula la información estadística con la geoespacial. Este portal permite por primera vez analizar información económica, social y ambiental, con énfasis en ecosistemas, biodiversidad, cambio climático, para ver geográficamente dónde están los problemas, señaló Bárcena.