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El Tratado de Libre Comercio de Norteamérica y el desempeño de la economía en México

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Autor institucional:
  • NU. CEPAL. Subsede de México
Signatura: LC/MEX/L.431 96 p. : diagrs., tabls. Editorial: CEPAL junio 2000

Descripción

Resumen
Desde los inicios de las negociaciones, el Tratado de Libre
Comercio de América del Norte (TLC); ha sido ampliamente debatido bajo múltiples
perspectivas. A más de 5 años de su implementación, el documento analiza las
consecuencias del TLC en la economía mexicana y señala que la información
económica en la actualidad no es suficiente para llegar a conclusiones
definitivas. No obstante, sí se distinguen una serie de tendencias relevantes.
Frente a la expansión más prolongada de la economía
estadounidense desde la Segunda Guerra Mundial, el Tratado ha tenido un impacto
positivo en las exportaciones mexicanas y en la creciente y profunda integración
de un segmento de la economía mexicana a la estadounidense, como es el caso de
la industria electrónica. Por el momento, el proceso de integración económico
con Canadá ha sido limitado. Los flujos de inversión extranjera a México, en
particular el creciente monto originado desde los Estados Unidos a partir de
1994, y la puesta en operación de políticas de ajuste macroeconómico, han
permitido una mayor estabilidad macroeconómica. El TLC se ha convertido en un
elemento fundamental de la nueva estrategia económica seguida en México desde
fines de los años ochenta, basada en las exportaciones manufactureras. En términos
generales y en sentido estricto en cuanto a su propuesta, el Tratado ha sido
exitoso para un segmento de la economía mexicana, e incluso mucho más de lo
estimado originalmente por diversos analistas.

Sin embargo, el documento señala que el TLC no resolverá por sí
mismo los problemas estructurales de la economía mexicana y no es condición
suficiente para un crecimiento y desarrollo sustentable a mediano y largo plazo.
Independientemente de las expectativas generadas en torno al aumento del empleo,
los salarios reales y el nivel de vida en general, el documento examina una
serie de retos y desafíos —algunos de los cuales se han profundizado desde la
entrada en vigor del TLC en 1994— y otros eventos socioeconómicos, incluyendo
la crisis de 1994-1995. Es importante destacar que las actividades exportadoras
manufactureras, motor de crecimiento de la economía, se encuentran altamente
concentradas en un relativamente pequeño grupo de empresas maquiladoras y de
otra índole, con limitaciones para generar o profundizar sus encadenamientos
con otras empresas establecidas en México, así como con una reducida
participación en el empleo total. Desde esta perspectiva, se ha desaprovechado
un gran potencial de desarrollo tecnológico, de generación de empleos y de
procesos de aprendizaje en general, siendo que la mayor parte de las empresas
mexicanas no han participado en este proceso de integración y crecimiento
mediante las exportaciones. Como contraparte de las empresas y los sectores dinámicos
y exportadores, la mayoría de las micro, pequeñas y medianas empresas, así
como de las empresas orientadas hacia el mercado doméstico, no han logrado
incorporarse en esta senda de crecimiento, y más bien muestran un
distanciamiento creciente con relación al desempeño del segmento moderno de la
economía.
Además de problemas específicos en torno a la solución de
controversias en el TLC, el documento sugiere fortalecer con recursos y apoyo
político las instituciones que se crearon con el Tratado, y considerar la
conveniencia de mecanismos de transferencia de recursos entre las regiones que
han resultado afectadas por el TLC.

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