Evento Políticas hídricas basadas en evidencia para acelerar la gestión sostenible, eficiente e inclusiva del agua en la agricultura, la alimentación y el desarrollo sostenible en América Latina y el Caribe
Work area(s)
Topic(s)
América Latina y el Caribe enfrenta una paradoja: concentra una parte significativa del agua dulce del planeta, pero persisten desigualdades profundas de acceso, escasez local en expansión y un desfase creciente entre los compromisos de la Agenda 2030 y los avances reales. El diagnóstico es conocido. Lo que falta no son solo datos, sino capacidad institucional para convertirlos en prioridades, inversiones y políticas públicas efectivas. Con esa convicción, CEPAL lanzó, en el contexto del IX Foro de los Países de América Latina y el Caribe sobre el Desarrollo Sostenible, dos herramientas diseñadas para cerrar esa brecha: el Perfil Hídrico Regional y el Observatorio ROSA (Red y Observatorio para la Sostenibilidad del Agua).
La Sra. Ángela Penagos, Directora de la Oficina Colombia y Jefa de Agua y Biodiversidad de la División de Recursos Naturales de CEPAL, abrió el evento con una distinción que guió la discusión. La región no solo enfrenta una escasez, sino tres a la vez: física (cuencas sobreexplotadas y bajo estrés climático), por contaminación (agua que existe pero que ha perdido calidad para el uso humano, productivo o ecosistémico) e institucional (fragmentación regulatoria, falta de información comparable y baja capacidad de implementación). Esta última es tan determinante como las dos anteriores, pero con frecuencia invisible en los debates de política.
Posteriormente, la Sra. Silvia Saravia Matus, Oficial de Asuntos Económicos y Encargada de Agua de CEPAL, sumó otro diagnóstico: el problema hídrico en la región no es solo de financiamiento, sino también de ejecución. Existe un doble cuello de botella: los recursos presupuestados no se ejecutan a la velocidad ni la escala que se necesita, porque faltan datos hidrológicos sólidos, modelado de riesgos, preparación de proyectos y sistemas de monitoreo que conviertan la planificación abstracta en carteras de inversión ejecutables. Y ante un contexto donde buena parte de la inversión hídrica ya es privada, el rol del Estado no se vuelve menor, sino que, todo lo contrario, se vuelve más urgente, especialmente para proteger a los pequeños productores rurales que no pueden absorber esos choques sin condiciones habilitantes.
La Sra. Saravia Matus, presentó dos herramientas de CEPAL: que cuentan con una lógica común:
- El Perfil Hídrico Regional, que ofrece una lectura integrada que va más allá del reporte de indicadores del ODS 6. Cruza datos de acceso y saneamiento con encuestas de hogares, y mide el esfuerzo económico por quintiles de ingreso para revelar quiénes pagan proporcionalmente más por el agua, información crítica para focalizar inversión pública donde más se necesita y para construir políticas verdaderamente inclusivas.
- Y el Observatorio ROSA que opera en el plano de la decisión. El cual fue diseñado para cumplir cuatro funciones que ninguna otra plataforma regional cubre de manera integrada: comparar evidencia rigurosa entre países, identificar brechas territoriales, priorizar inversiones públicas y dar seguimiento intersectorial al ODS 6 en su articulación con otros objetivos de desarrollo. Es decir, no es un repositorio pasivo, sino que una herramienta para el ciclo completo de la política pública, que involucra, diagnóstico, priorización, implementación y seguimiento.
Señaló que ambas plataformas ya se convierten en bienes hídricos, públicos y regionales. Disponibles para los países, construidas con criterios comparables y orientadas a fortalecer instituciones que toman decisiones bajo una presión creciente.
La Sra. Saravia Matus, cerró su ponencia, mencionando que el siguiente paso es político. El Observatorio ROSA y el Perfil Hídrico Regional son herramientas disponibles hoy. Pero su valor depende de que los países las integren en sus ciclos reales de planificación, presupuesto y evaluación. En una región donde la brecha de implementación es tan determinante como la brecha de financiamiento, la pregunta ya no es si existe información suficiente para actuar. La pregunta es si existe la voluntad institucional de utilizarla.
Y es precisamente, esa es la apuesta del proyecto ROSA: que mejores herramientas produzcan mejores decisiones, y que mejores decisiones aceleren la transición hídrica que América Latina y el Caribe no puede seguir postergando.
Posteriormente, la Sra. Maya Takagi, Líder de Programa Regional de FAO, recalcó que la agricultura concentra cerca del 73% de las extracciones globales de agua dulce, pero la eficiencia del sector en la región creció apenas un 5% desde 2015, frente al 24% mundial. Y hay una trampa estadística que lo agrava: el estrés hídrico promedio de la región aparece en apenas 5,4% (uno de los más bajos del mundo) pero ese dato nacional oculta zonas de estrés medio y alto, especialmente en la costa del Pacífico, que solo son visibles con datos desagregados a nivel de cuenca. Por eso FAO, como agencia custodia de la Meta 6.4, impulsa herramientas como AQUASTAT y WaPOR, teledetección satelital que mide productividad agrícola del agua a escala de parcela, para producir exactamente el tipo de evidencia que transforma diagnósticos incompletos en decisiones informadas. El mensaje final de la Sra. Takagi fue que "Sin agua sostenible, no hay hambre cero. El ODS 6(agua y saneamiento) y el ODS 2 (hambre 0 y agricultura sostenible), son las dos caras del mismo desafío."
La jornada cerró con un llamado conjunto de los líderes de CEPAL y FAO, quienes de forma conjunta, invitaron a transitar hacia una gobernanza hídrica que reconozca el agua como bien común y motor de desarrollo productivo exige dejar atrás los diagnósticos fragmentados y las agendas paralelas. El avance sinérgico entre el ODS 6 y el ODS 2, no es una aspiración de largo plazo, es una necesidad operativa que ya tiene herramientas, evidencia y voluntad institucional para concretarse.
Finalmente, los participantes del evento valoraron positivamente el lanzamiento del Perfil Hídrico y el Observatorio ROSA, mencionando en la encuesta de salida, que ambas herramientas, son insumos útiles para la formulación de políticas públicas e indicaron que la sesión contribuyó al fortalecimiento de su comprensión sobre el uso de indicadores hídricos para el diseño de políticas (73,7% estuvo muy de acuerdo y el 26,3% de acuerdo).
En cuanto a capacidades fortalecidas concretas, el 68,4% fortaleció su comprensión del nexo agua–agricultura–alimentación para la toma de decisiones; el 42,1% el uso de indicadores del Perfil Hídrico para priorizar e identificar brechas; y el 31,6% el uso de insumos del Observatorio ROSA para identificar alternativas de financiamiento.