Diálogo regional de alto nivel sobre la acidificación oceánica en América Latina y el Caribe reúne cancillerías, ministerios, gobiernos subnacionales y agencias de la ONU

28 Mayo 2026 | Nota informativa

La Alianza internacional para combatir la acidificación del océano en conjunto con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), OCARIBE, OIEA-OA ICC, LAOCA, REMARCO y Cari-CAN, organizaron el 27 de mayo de 2026 la sesión de alto nivel “Tomando acción sobre la acidificación oceánica en América Latina y el Caribe”

Panelistas

La sesión reunió a más de 150 representantes de distintos países y actores regionales, quienes coincidieron en que la acidificación oceánica constituye una amenaza actual y creciente para la seguridad alimentaria, la resiliencia costera, la economía azul y la biodiversidad. El encuentro permitió compartir experiencias nacionales, destacar avances en políticas públicas y proponer acciones conjuntas orientadas a mejorar el monitoreo, la investigación científica y la cooperación internacional.

En las palabras de apertura del ministro de Relaciones Exteriores de Perú, Alberto Soto Millonez, se destacó la urgencia e importancia de esta problemática en la región “la acidificación de los océanos no es únicamente un asunto ambiental o científico, sino que es también al mismo tiempo un desafío de soberanía, de seguridad alimentaria, de justicia climática y de gobernanza global”. 

Uno de los principales retos señalados fue la brecha de datos y series estadísticas entre el hemisferio norte y el sur, lo que limita la toma de decisiones informadas para los gobiernos regionales sobre seguridad alimentaria y la vulnerabilidad de las comunidades costeras. Se destacó la necesidad de cooperación científica regional y de fortalecer las redes de conocimiento, como se reflejó en la presentación del documental Changing Waters – Time for Action on Ocean Acidification.

Tras la proyección de la película, tuvo lugar la presentación del nuevo informe de políticas regional titulado «Tomar medidas contra la acidificación oceánica en América Latina y el Caribe» (inglés/español), a cargo de Cecilia Chapa-Balcorta, profesora e investigadora del Departamento de Oceanografía de la Universidad del Mar (UMAR), México, y copresidenta de LAOCA.

Participación de la CEPAL

Marcia Tambutti, especialista en biodiversidad de la División de Recursos Naturales, participó en el panel “Introducción a las recomendaciones de políticas para la región de América Latina y el Caribe”, donde destacó que comprender la complejidad y el ritmo acelerado del cambio global requiere una visión integrada, especialmente en el océano. Subrayó la urgencia de interpretar la evidencia científica junto con el conocimiento técnico y local, y de tomar decisiones con perspectiva de mediano y largo plazo. 

Desde 2020, la CEPAL ha producido dos Panoramas del océano (2020 y 2025), con indicadores, proyecciones y recomendaciones para abordar la acidificación y avanzar en el cumplimiento del ODS 14 y que publicarán nuevas versiones cada cinco años. Reafirmó su compromiso de apoyar a los gobiernos en la construcción de una visión regional compartida, fortalecer capacidades técnicas y políticas, y promover liderazgo en negociaciones multilaterales. Asimismo, enfatizó que enfrentar la acidificación requiere una reducción significativa de las emisiones de gases de efecto invernadero, especialmente de los mayores emisores, dado que América Latina y el Caribe solo contribuye con el 8,6% de las emisiones globales, por lo que la región necesita una voz fuerte y cohesionada para impulsar responsabilidad es comunes pero diferenciadas

Experiencias nacionales

La sesión de alto nivel fue una oportunidad para que los países compartieran sus experiencias y avances en combatir la acidificación oceánica. 

  • Jamaica: El embajador y académico, Dale Webber, destacó la importancia de vincular ciencia y política para enfrentar la acidificación oceánica. Jamaica participa en la Red Global de Observación de Acidificación Oceánica (GOA-ON) y ha incorporado el carbono azul en sus NDCs, considerando incluir la acidificación como próximo componente. 
  • México: Daniela Castellanos, Directora de la Agenda Oceánica de la Secretaría de Relaciones Exteriores comentó que el país ha integrado la acidificación oceánica en su Plan Oceánico Sostenible y en su NDC actualizada. Esta política nacional reconoce explícitamente el nexo océano-clima como prioridad estratégica, con más de 90 líneas de acción definidas participativamente, como la promoción de la adaptación basada en ecosistemas de carbono azul (manglares, pastos marinos, arrecifes).
  • Argentina: Tamara Basteiro, subsecretaria de Política Ambiental de la provincia de Buenos Aires, comentó que se recuperó el programa Pampa Azul, convertido ahora en una iniciativa subnacional que refuerza la mirada soberana sobre el territorio marino y costero. La política pública busca conservar la biodiversidad, fortalecer áreas protegidas, articular con municipios y con el sistema científico bonaerense, y promover acciones frente al cambio climático.

Entre las recomendaciones comunes se planteó avanzar en evaluaciones nacionales, establecer líneas base locales, estandarizar metodologías de monitoreo, ampliar la capacitación y priorizar áreas marinas protegidas, todo ello sustentado en financiamiento estable y colaboración regional.

El evento se inscribe en la continuidad de procesos internacionales como la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Océano (UNOC 3, Niza 2025) y refuerza la articulación con marcos globales como el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, el ODS 14, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, consolidando el compromiso regional con un océano sostenible y una economía azul.