CEPAL llama a diversificar la inversión extranjera directa para apoyar sectores estratégicos para el desarrollo productivo
Áreas de trabajo
Tema(s)
Durante un encuentro de alto nivel, la Comisión destacó el potencial de la India como socio estratégico para ampliar y diversificar los flujos de inversión extranjera directa hacia América Latina y el Caribe.
En el marco del seminario India–América Latina y el Caribe: socios emergentes en una economía global en transformación, autoridades, representantes diplomáticos y especialistas sostuvieron un diálogo estratégico orientado a avanzar hacia una hoja de ruta común que fortalezca la relación entre ambas regiones y explore nuevas oportunidades de cooperación económica y productiva.
El encuentro fue inaugurado por José Manuel Salazar-Xirinachs, Secretario Ejecutivo de la CEPAL, y Abhilasha Joshi, Embajadora de la India en Chile, quienes coincidieron en la necesidad de profundizar los vínculos económicos en un contexto global marcado por crecientes tensiones geopolíticas y un entorno cada vez más desafiante para la inversión.
Panorama de la inversión extranjera directa en la región
Durante la segunda sesión, Cecilia Plottier, jefa de la Unidad de Inversión Extranjera Directa de la CEPAL, presentó los principales hallazgos del documento La Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe 2025, publicado en julio de este año. Su intervención ofreció un análisis actualizado de las tendencias de la IED en la región, así como de los espacios existentes para diversificar sus orígenes y orientarla hacia sectores estratégicos del desarrollo productivo.
Plottier señaló que, si bien la inversión extranjera directa a nivel global se mantiene relativamente estancada, las economías en desarrollo han ido ganando peso como receptoras de inversión en las últimas décadas. En ese contexto, América Latina y el Caribe ha concentrado cerca del 15% de las entradas globales de IED en los últimos 15 años, mientras que la India ha representado entre un 2% y un 3%, lo que da cuenta del margen existente para profundizar los flujos entre ambas partes.
No obstante, advirtió que los principales inversionistas continúan siendo las empresas multinacionales de las economías desarrolladas, especialmente de Estados Unidos y la Unión Europea, lo que refuerza la necesidad de ampliar la base de países de origen de la inversión.
Heterogeneidad regional y oportunidades de diversificación
La Jefa de la Unidad subrayó también la fuerte heterogeneidad de América Latina y el Caribe como destino de inversión. Brasil y México concentran cerca del 61% de los flujos de IED recibidos por la región, seguidos por economías de tamaño medio como Chile, Colombia y Perú. A su vez, existen patrones diferenciados de especialización: mientras Centroamérica se vincula más estrechamente a las cadenas productivas de América del Norte, América del Sur presenta una mayor orientación hacia inversiones asociadas a recursos naturales.
En los últimos años, varios países han logrado atraer inversión hacia nuevos sectores, como es el caso de Costa Rica y la República Dominicana, lo que demuestra que la región mantiene una elevada apertura a la inversión extranjera y capacidad de diversificación.
Uno de los elementos destacados fue el creciente peso de la reinversión de utilidades, lo que refleja la confianza de las empresas ya instaladas en la región. Sin embargo, Plottier advirtió un estancamiento en los aportes de capital, lo que refuerza la importancia de atraer nuevos inversionistas y no depender exclusivamente de los socios tradicionales.
India como socio estratégico para el desarrollo productivo
En relación con la India, Plottier explicó que su presencia como inversionista en América Latina y el Caribe tiende a subestimarse en las estadísticas tradicionales, debido a que parte de estos flujos se canalizan a través de centros financieros o aparecen agregados en categorías residuales. Aun así, los anuncios de proyectos muestran una expansión gradual del interés indio en la región.
Históricamente, las inversiones indias se han concentrado en sectores como hidrocarburos, automotriz, software y servicios informáticos, metales y productos químicos. En los últimos cinco años, sin embargo, se observa una mayor diversificación hacia energías renovables, minerales críticos, componentes electrónicos, comunicaciones y servicios basados en conocimiento, sectores que coinciden con las prioridades productivas de la región.
Plottier destacó que existe un amplio espacio para profundizar esta relación, tanto en sectores donde la India ya posee capacidades consolidadas como en aquellos donde puede contribuir al desarrollo de nuevas capacidades productivas en América Latina y el Caribe.
Políticas para un desarrollo inclusivo y sostenible
Finalmente, la CEPAL subrayó que, en un escenario internacional complejo, la inversión extranjera directa seguirá siendo un componente clave del desarrollo. Para aprovechar plenamente su potencial, se requieren políticas de desarrollo productivo que orienten la inversión hacia sectores estratégicos, promuevan encadenamientos locales y generen condiciones económicas y políticas estables que favorezcan el crecimiento de los negocios bilaterales.
En este marco, la Comisión reafirmó su compromiso de seguir promoviendo una agenda que fortalezca la cooperación con la India y contribuya a un desarrollo más inclusivo, productivo y sostenible en América Latina y el Caribe.