El Covid-19 tendrá efectos graves en el corto y mediano plazo en la oferta y la demanda a nivel agregado y sectorial, cuya intensidad y profundidad dependerán de las condiciones internas de cada economía, el comercio mundial, la duración de la epidemia y las medidas sociales y económicas para prevenir el contagio.
La contribución de la ciencia, tecnología e innovación para abordar la crisis es directa e inmediata. Los países están en una carrera contra el tiempo para encontrar una vacuna o un tratamiento para la pandemia. Tanto en forma individual, como en consorcios internacionales, los países dedican esfuerzos humanos y económicos en la búsqueda de una solución que neutralice el Covid-19 ¿Cuál es el rol de la ciencia, tecnología e innovación en nuestros países?, ¿Tenemos los recursos y la base científica-tecnológica para avanzar en esta línea? ¿Cómo avanzar en esta búsqueda en forma cooperativa e integrada a nivel regional?
El aporte de la ciencia, tecnología e innovación en los tiempos de la pandemia, y de las políticas e instituciones que las promueven, no están limitadas a la prevención o tratamiento de la enfermedad. Entre otras dimensiones, los países están abordando la situación de la industria de la salud, en particular asegurar la provisión de los insumos y equipos médicos claves en la actual situación de la crisis sanitaria. También, hay una atención prioritaria por asegurar la resiliencia y escalabilidad de las redes de comunicación de Internet, la provisión de servicios digitales para facilitar el teletrabajo, la educación a distancia, la telesalud, entre otros.
Es de suma importancia fortalecer la relación entre la ciencia y tecnología y el sistema productivo nacional de los países de la región, en un contexto de cambios significativos en el comercio internacional. Las cadenas de suministros en sectores claves se verán cortadas o debilitadas, lo que presentará un desafío a las industrias nacionales. No sólo será necesario desarrollar ciencia y tecnología a nivel local y regional, sino que también transformarla en bienes y servicios producidos localmente. Los Estados están llamados a adoptar una visión estratégica y asumir un rol de liderazgo para asegurar las condiciones para sostener y/o estimular la oferta y la demanda de bienes y servicios esenciales. Esto requiere de recursos públicos e instrumentos de política que deben diseñarse en línea con las capacidades y estructuras productivas de cada país.