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Las ideas del joven Prebisch

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Autor: Gurrieri, Adolfo Signatura: LC/G.2150-P p. 69-82 diciembre 2001

Descripción

Introducción
Prebisch llegó a la CEPAL por primera vez en 1949 para
escribir un informe en el cual presentó su opinión acerca
de los principales problemas que enfrentaba en ese
entonces el desarrollo económico de América Latina
(Prebisch, 1949);. Contratado como consultor externo,
no contó con el apoyo de otros miembros de la institución
para elaborarlo ni tuvo mucho tiempo para hacerlo,
de modo que dicho informe fue expresión de
ideas anteriores a su llegada a la institución. Como el
contenido de ese trabajo provocó un gran impacto en
los medios académicos y políticos de la región, siendo
considerado un pilar fundacional del pensamiento
estructuralista, se ha planteado a menudo cuándo y por
qué motivos Prebisch incorporó aquellas ideas a su
pensamiento.
En 1949 Prebisch ya tenía una dilatada carrera
como académico y funcionario público y era, según
Furtado, "el único economista latinoamericano de renombre
internacional" (Furtado, 1985, p. 58);. Sus primeros
escritos datan de 1920, pero la opinión corriente
es que durante los años veinte fue un convencido
neoclásico y muy poco existe en ellos que pueda haber
servido de base al informe de 1949. Sólo a consecuencia
de la crisis que se inicia en 1929 habría comenzado
a abandonar su neoclasicismo y buscar nuevas
interpretaciones del proceso económico y políticas
heterodoxas para reorientarlo. El que Prebisch haya
confirmado a menudo esa secuencia simple en dos
momentos debe haber influido para que fuese aceptada
sin mayor cuestionamiento y no se profundizara el
estudio de su pensamiento durante los años veinte
(Prebisch, 1983);.
Sin embargo, una atenta lectura de sus escritos de
esos años muestra que la continuidad de sus ideas fue
mucho mayor que la supuesta, por lo que resulta muy
simplista dividir su evolución en dos momentos --ortodoxo
y heterodoxo-- separados por la crisis de 1929.
Prebisch mismo, cuando hilaba más fino, reconocía que
los años veinte no habían sido pura ortodoxia. Por
ejemplo, al referirse en una entrevista a los primeros
artículos que escribió señaló: "En esos artículos hice
un esfuerzo para interpretar con mis propios ojos y no
con teoría económica elaborada desde fuera los fenómenos
de la realidad. Atribuí gran importancia al balance
de pagos... Comencé a entender la vulnerabilidad
externa de la Argentina en ese momento. Esto
ocurrió durante 1921 a 1923" (González y Pollock,
1991, p. 458);. El que Prebisch haya confirmado a menudo
esa secuencia simple en dos momentos claramente
contrapuestos debe haber influido para que fuese
dada por supuesta por aquellos que han estudiado su
pensamiento, con la consecuencia ya mencionada de
que no profundizaron el estudio de los años veinte.
Por lo tanto, el propósito de este artículo es mostrar
que desde sus primeros trabajos, escritos en 1921,
Prebisch comenzó a configurar el esquema de ideas que
formuló en 1949 al llegar a la CEPAL. Asimismo, subrayar
que no necesitó pasar por la experiencia de la
crisis de 1929 para advertir los defectos del patrón
primario exportador, pues éstos le resultaron evidentes
a comienzos del decenio de 1920, cuando el proceso
económico argentino era considerado un ejemplo
de crecimiento exitoso. El brutal impacto de la crisis
le sirvió para confirmar que no se había equivocado
respecto a aquellos defectos, abandonar de manera
definitiva su confianza en el patrón oro como criterio
básico de manejo de la política económica y esforzarse
por encontrar nuevos caminos que permitieran mejorar
el nivel de vida de la población.

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