La Biblioteca: punto de encuentro para estudiantes de la ELADES

25 Sep 2026 | Nota informativa

Después de almuerzo, la Biblioteca Hernán Santa Cruz cambia de ritmo: mesas ocupadas, computadores abiertos y conversaciones entre estudiantes de distintas disciplinas. Durante su estadía en Santiago, los participantes de ELADES encontraron aquí un lugar para estudiar, investigar y compartir ideas.

Grupo de estudiantes de la ELADES

A la hora de almuerzo, la Biblioteca Hernán Santa Cruz comienza a cambiar de ritmo. De a poco se llenan las mesas, se escuchan conversaciones y llegan grupos de jóvenes que se instalan con sus computadores y apuntes. El silencio habitual da paso a algo más de bullicio. Son los estudiantes de la Escuela Latinoamericana de Estudios del Desarrollo (ELADES), quienes durante su estadía en Santiago han convertido este espacio en uno de sus principales lugares de estudio.

“Después de almuerzo nos preguntamos si vamos a venir a la biblioteca”, cuenta entre risas Juana, de 21 años, quien acaba de terminar sus estudios universitarios en Relaciones Internacionales. Su investigación aborda la gobernanza endógena, las desigualdades y el trabajo doméstico. Para ella, la elección suele ser sencilla: “Es muy cómodo acá, hay espacio”. 

A pocos metros trabaja Inés Torres, de 32 años. Su investigación se concentra en la relación centro-periferia desarrollada por Raúl Prebisch, uno de los conceptos fundamentales del pensamiento económico que ha acompañado la historia de la CEPAL. Entre libros, documentos y conversaciones con sus compañeros, la Biblioteca se ha convertido también en un punto de conexión entre las materias abordadas durante el programa y las fuentes que permiten profundizar en ellas. 

Azul, de 33 años, investiga sobre educación técnico-profesional y su vínculo con el mundo laboral. Parte importante de su búsqueda la realiza mediante las publicaciones digitales disponibles en línea, especialmente aquellas relacionadas con educación, trabajo y desarrollo de capacidades.

Y esas reuniones, reconoce entre risas, algunas veces pueden extenderse bastante más de lo previsto. No es extraño que una jornada de estudio que comenzó después del almuerzo termine cerca de las nueve de la noche. 

La experiencia es compartida por Renato, de 33 años, abogado especializado en medio ambiente y quien el año pasado terminó un máster en Desarrollo Internacional. Actualmente investiga sobre economía circular, con una mirada puesta en el panorama latinoamericano. 

Para Renato, el intercambio entre estudiantes de distintas disciplinas permite retroalimentar sus investigaciones. La Biblioteca se convirtió en uno de los espacios para esas conversaciones y el trabajo conjunto. 

Buena parte de la información que utilizan proviene del repositorio digital y de las publicaciones disponibles en línea. Sin embargo, venir físicamente sigue teniendo un valor especial. 

“Siempre me han encantado las bibliotecas”, comenta Renato. 

“¡A mí también!”, interviene rápidamente Juana. 

Las jornadas de estudio se repitieron hasta el viernes 28 de agosto, cuando finalizó su paso por la CEPAL. Desde la Biblioteca les deseamos lo mejor en los caminos que siguen y esperamos con entusiasmo la llegada de un nuevo grupo que vuelva a llenar de vida sus espacios. 

Hasta entonces, quedará el recuerdo de computadores sobre las mesas, publicaciones abiertas, conversaciones entre distintas disciplinas y una pregunta que se volvió habitual después del almuerzo: “¿Vamos a la biblioteca?”.

Suscripción

Reciba las notas de prensa de la CEPAL por correo electrónico.