CEPAL invita a Rimisp a trabajar en agenda regional de desarrollo productivo que incorpore a las pymes agroalimentarias

2 Ene 2026 | Nota informativa

En colaboración con Rimisp, la Comisión Regional organizó un seminario que visibilizó al sector intermedio de las cadenas agroalimentarias y exploró experiencias internacionales replicables en la región.

Evento

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), junto a Rimisp – Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural, organizó el Seminario Internacional "Articulación productiva para una transformación agropecuaria inclusiva", un encuentro que puso en el centro del debate un actor frecuentemente invisibilizado: el sector intermedio del sistema agroalimentario.

Tradicionalmente, el análisis de la ruralidad latinoamericana y caribeña se ha centrado en los productores primarios, dejando en segundo plano al sector intermedio —estrechamente vinculado a la agricultura familiar e indígena— que genera valor significativo y concentra un porcentaje importante del empleo en el sistema agroalimentario moderno.

El seminario presentó los avances del proyecto INCATA (Linked Farms and Enterprises for Inclusive Agricultural Transformation in Africa and Asia), una iniciativa liderada por Rimisp que estudia la relación entre pequeños productores y micro o pequeñas empresas en países de Asia y África, con miras a extraer lecciones aplicables a nuestra región.

En sus palabras de apertura, Marco Llinás, director de la División de Desarrollo Productivo y Empresarial de la CEPAL, destacó que “Desde la CEPAL venimos trabajando en una agenda regional de desarrollo productivo sobre el sector agropecuario y, de manera más general, sobre el sector de la bioeconomía. La invitación es a que los socios que nos acompañan se sumen a esta agenda, para profundizar los esfuerzos orientados a transformar la articulación productiva en un verdadero motor de desarrollo".

Llinás destacó además que la región atraviesa un momento decisivo: "Tenemos los datos, las experiencias y las plataformas para articular actores y recursos; ahora necesitamos voluntad política y compromiso colectivo para pasar de los datos a la evidencia y del diagnóstico a la acción, que permita 'mover la aguja' de la productividad de nuestra región y, con ello, el bienestar de toda nuestra gente".

Un actor estratégico, pero aún invisibilizado

El seminario puso especial énfasis en el llamado “sector intermedio” del sistema agroalimentario —empresas y actores que conectan la producción primaria con los mercados—, un eslabón frecuentemente invisibilizado pese a su estrecha vinculación con la agricultura familiar e indígena, su aporte al valor agregado y su relevancia para el empleo rural.

En este contexto, Rimisp presentó avances del proyecto, que analiza las relaciones entre pequeños productores y micro o pequeñas empresas en países de Asia y África, con el fin de extraer lecciones replicables en América Latina y el Caribe.

Rodrigo Yáñez, director de la Oficina de Rimisp en Chile, señaló que este debate es especialmente urgente para la región, considerando los desafíos que imponen el cambio climático y la evolución de los mercados. “Debemos pensar en qué tipo de agricultores tenemos hoy, cuánto empleo generan y qué tipo de empleo generan”, afirmó.

El encuentro contó con la participación de Thomas Reardon, profesor de Michigan State University, y Lenis Saweda Liverpool-Tasie, Foundation Professor de la misma universidad, quienes presentaron resultados de INCATA en Kenia, India, Nigeria y Tanzania. Los especialistas destacaron que los actores intermedios no son inexistentes, sino invisibilizados, y que su aporte en las cadenas de valor es sustancial.

En la segunda parte del seminario se exploró cómo incorporar la realidad latinoamericana y caribeña al estudio. Actualmente, el proyecto incluye datos de Chile, Perú, México y El Salvador, con trabajo en curso junto a la CEPAL para incorporar otros países.

Los resultados preliminares revelan hallazgos significativos: entre el 60% y 90% de la producción de alimentos en Perú corresponde a productores de pequeña escala. Contrario a la visión tradicional de agricultores de subsistencia, estos productores están altamente integrados en los mercados: dos tercios venden cultivos alimentarios y más del 50% compran insumos no laborales. Solo entre el 4% y 13% no participa en transacciones comerciales de cultivos o insumos, evidenciando una orientación productiva y comercial significativa.

El seminario dejó en claro que el sector intermedio del sistema agroalimentario representa una oportunidad estratégica para el desarrollo productivo de la región. El desafío ahora es traducir esta evidencia en políticas públicas efectivas que fortalezcan las articulaciones productivas y generen impactos transformadores en el bienestar rural de América Latina y el Caribe.

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