CEPAL capacita funcionarios de Uruguay en políticas de CTI para desarrollo productivo
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La actividad formativa cerró un ciclo de capacitación permanente organizado por el MIEM, enfocado en fortalecer las capacidades para diseñar políticas de CTI alineadas con el desarrollo productivo del país
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) participó en una nueva sesión del espacio de formación permanente dirigido a funcionarios del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) de Uruguay. En esta ocasión, la jornada se enfocó en fortalecer las capacidades para el diseño e implementación de políticas de ciencia, tecnología e innovación (CTI) orientadas al desarrollo productivo.
La jornada de capacitación estuvo a cargo de Nicolo Gligo, de la CEPAL, quien junto a Carlos Bianchi del ministerio uruguayo, abordó el panorama actual de las políticas de CTI en América Latina y el Caribe, una región que enfrenta desafíos estructurales en esta materia a pesar de la creciente relevancia de estos sectores para la competitividad global.
Un rezago estructural que se agrava
Durante su presentación, Gligo advirtió que la región mantiene una persistente debilidad en sus sistemas de CTI, tanto en inversión y capacidades institucionales como en resultados concretos. "Este bajo desempeño no sólo ha persistido durante décadas, sino que se ha agravado con el tiempo, ampliando la brecha con otras regiones en desarrollo y economías más avanzadas", explicó el Gligo.
Según el análisis de la CEPAL, solo 16 países de la región cuentan con documentos formales y de acceso público que establecen planes, estrategias o políticas de CTI. Aunque estos instrumentos muestran buenas prácticas de formulación, presentan debilidades significativas en su implementación: tienden a ser declarativos, sin especificar responsables, presupuestos claros o mecanismos de trazabilidad sobre avances.
A esto se suma una limitada articulación con otras políticas o agendas estratégicas nacionales. "La CTI es una función transversal a múltiples carteras gubernamentales, lo que complejiza su coordinación y articulación", puntualizó.
Ejes estratégicos para un mejor diseño e implementación de las políticas
Para revertir esta situación, la CEPAL plantea una hoja de ruta basada en seis ejes de acción que permitan un mejorr diseño e implementación de las políticas de CTI. En primer lugar, propone alinear las políticas de CTI con las estrategias de desarrollo productivo de cada país, asegurando que la innovación esté al servicio de la transformación productiva.
El segundo eje busca fortalecer la coordinación y gobernanza entre múltiples actores, con especial énfasis en mejorar el vínculo entre universidades y empresas, históricamente débil en la región. Paralelamente, resulta fundamental reforzar las capacidades técnicas, operativas, políticas y prospectivas de las instituciones encargadas de diseñar y ejecutar las políticas de CTI.
Asimismo, la diversificación y escalamiento de los instrumentos, reconociendo que las herramientas tradicionales resultan insuficientes ante los desafíos actuales. Finalmente, la CEPAL reitera la necesidad de incrementar sustancialmente el financiamiento destinado a CTI, pero no solo en términos cuantitativos: también es crucial mejorar su direccionamiento estratégico y calidad del gasto, además de aprovechar las oportunidades de cooperación tanto regional como con socios extrarregionales.
La Conferencia de Ciencia, Innovación y TIC
Precisamente en ese marco de cooperación se inscribe la Conferencia de Ciencia, Innovación y TIC de la CEPAL, un órgano subsidiario que funciona como espacio permanente de diálogo político y técnico entre las altas autoridades responsables de las políticas de CTI en la región.
Bajo la presidencia actual de Colombia, la Conferencia estableció un programa de trabajo 2024-2025 que incluye cinco áreas prioritarias: instrumentos de CTI, gobernanza, enfoque territorial, agendas estratégicas sectoriales y tecnológicas, y CTI para el Caribe.
Con el cierre de este ciclo de capacitación, la CEPAL reafirmó su compromiso de continuar apoyando a Uruguay y los demás países de la región en la difusión de conceptos y herramientas para el desarrollo productivo, buscando que la CTI se convierta en un verdadero motor de transformación productiva para América Latina y el Caribe.