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CEPAL destaca la importancia de garantizar los derechos de las mujeres en la cadena del café como clave para una recuperación transformadora con igualdad de género

15 November 2021|Briefing note

La Directora de la División de Asuntos de Género de la CEPAL, Ana Güezmes García señaló que es necesario visibilizar el trabajo remunerado y no remunerado de las mujeres al largo de la cadena del café y potenciar su autonomía física, económica y en la toma de decisiones.

América Latina y el Caribe es la región con mayor producción y exportación de café del mundo y, al igual que ocurre con otros sectores productivos, varios millones de productoras y productores a pequeña escala enfrentan una situación socioeconómica crítica, por causa a la volatilidad de los precios internacionales y la desigual distribución de las ganancias a lo largo de la cadena. En ese contexto, las mujeres enfrentan mayores obstáculos que los hombres en relación con la esfera de la producción y el acceso a los recursos en este sector.

Así evidenció el papel de las mujeres en el ecosistema del café y en el sector agroalimentario Ana Güezmes García, Directora de la División de Asuntos de Género de la CEPAL. Lo hizo en su conferencia magistral "Situación actual de las mujeres en el sector agroalimentario de América Latina" de la Cumbre Latinoamericana del Café 2021, el 12 de noviembre de 2021.

El panorama del café se inscribe en un contexto económico regional en el que, según señaló Ana Güezmes García, a casi dos años de la irrupción del COVID-19, “América Latina y el Caribe es la región en desarrollo más afectada por la pandemia. Estamos frente a una recuperación desigual debido a los nudos estructurales de la desigualdad de género en la región, como son la división sexual del trabajo y los patrones culturales patriarcales”. Entre los impactos de estos nudos estructurales en la autonomía de las mujeres, Güezmes García destacó que se ha exacerbado la carga de cuidados no remunerados para las mujeres y que hubo una contundente salida de mujeres de la fuerza laboral en 2020, lo que generó un retroceso de 18 años en su participación laboral.

Agregó que luego del colapso histórico del PIB de la región en 2020 (-6,8%), el crecimiento proyectado para 2021 (estimado en +5,9%) no es suficiente para recuperar las pérdidas. En cuanto al ámbito comercial, se estima cierta recuperación en el 2021, con un crecimiento general de las exportaciones e importaciones superior a lo perdido en el último año. Sin embargo, se espera que el crecimiento de las exportaciones esté fuertemente influenciado por un componente de precios y también que este sea menor que el crecimiento de las importaciones.

Por otro lado, es evidente que en un análisis agregado la agricultura y el sector de alimentos, bebidas y tabacos demostraron ser más resistentes, ya que agricultura y alimentos han sido actividades clave durante la pandemia para evitar la escasez de suministros. En 2020 las exportaciones de la agricultura se desplomaron 10% comparado con 2019, pero crecieron 12% en el primer semestre 2021. A su vez, el sector de alimentos, bebidas y tabaco aumentó 2,3 % de sus exportaciones en 2020 comparado con 2019 y 26% en el primer semestre de 2021.

En su presentación, Güezmes García también destacó que tener ingresos propios es un indicador clave para la autonomía de las mujeres y que, según datos de 2018, 1 de cada 3 mujeres en América Latina en zonas rurales no tiene ingresos propios, mientras que en zonas urbanas la proporción es de 1 de cada 4. Esta situación es bastante diferente en el caso de los hombres: para ellos, independientemente de si se encuentran en zonas rurales o urbanas, solo 1 de cada 10 hombres no tiene ingresos propios.

En este contexto, la pandemia ha provocado también un impacto en la cadena del café. Tal como señaló la Directora de Asuntos de Género, la cadena de valor del café y productoras y productores a pequeña escala se vieron afectados por la volatilidad de precios, la pérdida de ingresos por interrupciones en cadenas de suministro, el cierre de locales y la caída de demanda hotelera. Los resultados para los y las tostadoras de café en 2020 fueron mixtos: mientras quienes suministran a minoristas o venden directamente en línea se desempeñaron mejor, quienes dependen más de la industria hotelera fueron más afectados. Este hecho resulta ser especialmente un problema para las mujeres, ya que 6 de cada 10 mujeres ocupadas lo estaban en sectores de mayor riesgo por la pandemia, como son el comercio y el turismo.

En relación con la producción de café, su comercialización, distribución y consumo, la Directora de la División de Asuntos de Género destacó la importancia de la agricultura y ganadería y del sector de alimentos, bebidas y tabaco para la generación de empleos asociados al sector exportador. En la región, el 14% de las mujeres que se ocupan en el sector exportador lo hace en agricultura y ganadería y el 15% en el sector de alimentos, bebidas y tabaco. Sin embargo, en ambos sectores y de acuerdo con los países analizados, las mujeres ocupadas acceden en una menor proporción que los hombres a la seguridad social. Frente a esta brecha, Güezmes García destacó que es clave superar el modelo económico basado en una lógica extractivista e insostenible que genera desigualdades en América Latina y avanzar hacia un nuevo estilo de desarrollo basado en el horizonte de construir una sociedad del cuidado.

Además de señalar la importancia de la economía del cuidado para la transición a una sociedad del cuidado, la Directora de la División de Asuntos de Género enfatizó la necesidad de promover una transformación digital inclusiva. Favorecer el acceso a mujeres productoras y empresarias a los recursos, a las tecnologías y a la innovación es crucial para una recuperación sostenible con igualdad, principalmente en un contexto donde 4 de cada 10 mujeres en la región no está conectada o no puede costear la conectividad. En ese sentido, destacó la Alianza Regional para la Digitalización de las Mujeres aprobada en la 60a Reunión de la Mesa Directiva de la Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, orientada a reducir las brechas digitales de género y promover la plena participación de las mujeres en la economía digital.

Al cierre de su intervención, Ana Güezmes García señaló que la garantía de los derechos de las mujeres en la cadena del café tiene que estar en el centro de una recuperación transformadora con igualdad de género. Destacó que es necesario visibilizar el trabajo remunerado y no remunerado de las mujeres a lo largo de la cadena del café y potenciar su autonomía física, económica y en la toma de decisiones. Finalmente, reconoció que espacios como en el que participó son una gran oportunidad para repensar los patrones de producción, consumo, distribución, y contribuir para visibilizar la necesidad de una distribución equitativa del poder, los recursos y el uso del tiempo que hacen mujeres y hombres.