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La capacidad generadora de empleo productivo de la economía chilena

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La capacidad generadora de empleo productivo de la economía chilena

Autor institucional: NU. CEPAL - NU. CEPAL. División de Desarrollo Económico - Países Bajos. Gobierno Descripción física: 67 páginas. Editorial: CEPAL Data: julho 1999 Signatura: LC/L.1220

Descrição

Resumen
En este documento se analiza el desempeño del mercado de trabajo chileno, con especial referencia al período 1986-96, y en relación a los impactos de las reformas estructurales iniciadas a partir de 1974, las repetidas políticas de estabilización económica y el período de maduración de las mismas durante la década de los años noventa.
El análisis intenta diferenciar el actual comportamiento del mercado de trabajo respecto del de los años previos a los ajustes estructurales y entre la primera fase 1986-89 y las actuales tendencias a partir de 1990. Asimismo se intenta responder a las cinco principales hipótesis que se planteara el módulo de empleo del Proyecto 'Crecimiento, empleo y equidad: América Latina en los años noventa' (HOL/97/6034);, para realizar comparaciones entre los nueve países seleccionados, Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Jamaica, México y Perú.Las profundas transformaciones experimentadas por la economía chilena a partir de 1974, basadas en una creciente apertura hacia el exterior y privatización de la economía, estuvieron acompañadas por políticas económicas que ponen un énfasis central en la preservación de los equilibrios macroeconómicos fundamentales, para crecer con estabilidad de precios y del tipo de cambio.
Como resultado de lo anterior, el grado de apertura de la economía hacia el exterior aumentó significativamente, transformándose las exportaciones en el motor del desarrollo, junto a la inversión, cuya proporción del producto se duplicó respecto de los niveles históricos del país. Superada la histórica restricción estructural impuesta por la escasez de divisas, el aumento del ahorro interno y del componente de inversión en el producto derivó en elevadas tasas de crecimiento económico, desconocidas en Chile en el pasado.
El crecimiento económico, que es sin lugar a dudas una condición indispensable para la creación de empleos, permitió la generación de más de un millón cuatrocientos mil empleos en diez años, a una tasa acumulativa anual de 3 por ciento, mientras la productividad media por trabajador crecía, a su vez, al 4.5 por ciento. El elevado desempleo abierto que azotara a la sociedad chilena por más de doce años comenzó a ceder a partir de 1986, alcanzando en los años noventa niveles friccionales.
Las remuneraciones reales, que habían experimentado deterioros desconocidos hasta ese entonces, durante los años setenta, y posteriormente en los años ochenta, comenzaron a recuperarse durante los años noventa. Los salarios mínimos reales recuperaron sus niveles históricos de los tiempos de la pre reforma gracias a una política oficial activa de fijación de salarios mínimos que no ha tenido efectos negativos ni sobre el empleo ni sobre la inflación. Los salarios promedio han crecido ligeramente por debajo del crecimiento de la productividad media. Los favorables comportamientos económicos y laborales han contribuido de manera muy importante a la reducción de la pobreza familiar, sin embargo, el avance en materia de equidad distributiva deja aún mucho que desear, los progresistas patrones distributivos que se habían alcanzado en años previos a las reformas aún no se recuperan.