Se encuentra usted aquí

Disponible en:Español

Antecedentes

Desde la década de 1950 se ha reunido información relevante para elaborar estimaciones de la mortalidad, la fecundidad y la migración, puesto que son los componentes demográficos fundamentales para conocer la dinámica de la población en cuanto a su estructura por sexo y edad. Desde esa misma fecha se ha impulsado también el desarrollo de estadísticas nacionales, principalmente en lo que se refiere a los censos de población y estadísticas vitales. Al respecto, la comunidad internacional ha elaborado recomendaciones para los levantamientos censales y los sistemas de estadísticas vitales que apuntaron a mejorar las formas de conocer los niveles y la estructura de la fecundidad, la mortalidad y la migración, y consecuentemente la estructura por sexo y edad de la población. Estas recomendaciones abarcan desde la elaboración de las boletas para la recolección de la información hasta los tabulados básicos necesarios para la aplicación de las técnicas y metodologías de estimación de los componentes demográficos que se fueron desarrollando a través del tiempo.

En 1956, las Naciones Unidas publicó el Manual III. Métodos para preparar proyecciones de población por sexo y edad, que se transformó en un referente para elaborar las estimaciones y proyecciones de población por componentes en los países de la región. Otro hito importante para América Latina en esta materia fue la creación del CELADE que tenía como algunos de sus objetivos brindar capacitación avanzada en la aplicación de la demografía; establecer datos demográficos y metodologías uniformes a fin de asegurar la comparabilidad entre los países y generar un sistema de intercambio de información sobre temas de población.

En 1968, el CELADE publicó el primer número del Boletín Demográfico, con información sobre las estimaciones y proyecciones de población elaboradas por el método de los componentes, que partían en 1920 y tenían como horizonte el año 1980. Este fue el primero de una serie de boletines editados semestralmente hasta julio de 2005, cuando terminó su publicación con el número 76 y partió la del Observatorio Demográfico.

Así como el antiguo Boletín, el actual Observatorio Demográfico tiene por objetivo divulgar las estimaciones y proyecciones de población nacional y derivadas, preparadas por el CELADE conjuntamente o en consulta con los institutos naciones de estadística de los países de la región.

Desde la publicación del Manual III de las Naciones Unidas se han incorporado varios cambios metodológicos en el proceso de estimación y proyección de los niveles y estructuras de los componentes demográficos.

La década de 1980 trajo cambios importantes en el proceso de estimación y proyección de la población con el surgimiento de los microcomputadores, abriendo una ventana de oportunidades para el manejo de datos. En esos años, el CELADE desarrolló un programa de proyecciones demográficas (PRODEM) para microcomputadores. En 2009 se comenzó el desarrollo de un sistema de planillas en ambiente EXCEL denominado PRODEX, que elabora estimaciones y proyecciones de población por edades simples, tratando de suplir así las necesidades inmediatas de los institutos nacionales de estadística de la región.

Con el aumento de la capacidad de los computadores, su uso prácticamente universal y la mayor disponibilidad de información, surgen nuevas necesidades como la de elaborar proyecciones a largo plazo. El CELADE en 2011 extiende su período de proyección hasta 2100 publicando el Observatorio Demográfico No. 11, titulado “Proyecciones a largo plazo”, presenta las estimaciones y proyecciones de población elaboradas por el CELADE para el período 1950-2100.

Las estimaciones y proyecciones elaboradas por el CELADE para el período 1950-2100 permiten situar a los países en etapas de la transición demográfica, analizar las tendencias demográficas y los impactos futuros de estos cambios demográficos en la estructura por sexo y edad de la población.