La CEPAL realizó encuentro sobre la experiencia de Chile en el diseño e implementación del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados “Chile Cuida”
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La instancia permitió examinar el proceso de diseño e implementación de “Chile Cuida”, los avances institucionales, la incorporación del enfoque territorial y el uso de la información estadística para la formulación de la política pública. También se relevó el aporte de Chile al debate regional para avanzar hacia la sociedad del cuidado.
Santiago, 5 de febrero de 2026 — La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) realizó el evento “La experiencia de Chile en el diseño e implementación del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados ‘Chile Cuida’”, con el objetivo de analizar los avances del país en la construcción de este sistema, su arquitectura institucional, su implementación territorial y el rol de la información estadística en el diseño de políticas públicas de cuidado.
La actividad reunió a autoridades de gobierno, organismos internacionales, representantes del cuerpo diplomático y sociedad civil, en un espacio de diálogo orientado a compartir aprendizajes y desafíos del proceso chileno, en vínculo con los compromisos regionales asumidos por los Estados para avanzar hacia la sociedad del cuidado.
La apertura estuvo a cargo de Ana Güezmes García, Directora de la División de Asuntos de Género de la CEPAL, junto a Bárbara Scholz, representante del Programa de cooperación regional BMZ/GIZ–CEPAL, quienes situaron la experiencia chilena en el marco de los avances regionales orientados a reconocer el cuidado como una dimensión clave del desarrollo sostenible.
Ana Güezmes subrayó que América Latina y el Caribe ha avanzado en comprender el cuidado como una necesidad, un derecho, un bien público y un trabajo dinamizador de la economía, impulsando la construcción de la sociedad del cuidado como un nuevo paradigma de desarrollo que prioriza la sostenibilidad de la vida y el cuidado de las personas y del planeta. Asimismo, destacó que este enfoque busca transformar la actual organización social de los cuidados, promoviendo la corresponsabilidad social y de género y garantizando el derecho a cuidar, a recibir cuidados y al autocuidado.
Por su parte, Bárbara Scholz señaló que, en ese contexto, los cuidados han adquirido creciente relevancia estratégica en distintos escenarios, particularmente ante transformaciones demográficas y cambios en los mercados laborales, y destacó que el diálogo interregional contribuye a desplazar el cuidado del ámbito privado hacia el centro de la elaboración de políticas públicas.
En este marco, el encuentro permitió situar la experiencia chilena en la trayectoria de acuerdos intergubernamentales impulsados por los Estados miembros de la CEPAL desde la Primera Conferencia Regional sobre la Integración de la Mujer en el Desarrollo Económico y Social de América Latina y el Caribe, realizada en 1977. Más recientemente, durante la XVI Conferencia Regional sobre las Mujeres de América Latina y el Caribe, los países aprobaron el Compromiso de Tlatelolco, que establece una década de acción para acelerar el logro de la igualdad sustantiva y la sociedad del cuidado, reconociendo esta propuesta como un nuevo paradigma para el desarrollo sostenible, la igualdad y la paz.
Desde esta perspectiva regional, se compartieron los principales hitos de la evolución de las políticas de cuidado en Chile, incluyendo el desarrollo progresivo de programas dirigidos a la primera infancia, personas mayores y personas con discapacidad, junto con avances en derechos laborales asociados al cuidado. Sobre estas bases, destaca el avance del hacia la institucionalización de un Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados, en el marco de su política nacional en la materia, el fortalecimiento de su gobernanza interministerial y la expansión de dispositivos territoriales y comunitarios de cuidado.
El panel del encuentro abordó el proceso de diseño e implementación del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados. Antonia Orellana, Ministra de la Mujer y la Equidad de Género de Chile, señaló que transitar desde el cuidado concebido como una responsabilidad privada hacia una responsabilidad pública constituye una transformación estructural para la igualdad de género, al impactar la autonomía económica de las mujeres, las trayectorias laborales y la sostenibilidad de los sistemas de protección social.
Francisca Gallegos, Subsecretaria de Servicios Sociales del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, señaló que la construcción del sistema ha implicado avanzar hacia una institucionalidad específica, fortaleciendo la coordinación intersectorial, la gobernanza multinivel y la articulación de la oferta programática, con el objetivo de mejorar las condiciones materiales de las personas cuidadoras y de quienes requieren cuidados.
Lucía Scuro, Oficial Superior de Asuntos Sociales de la División de Asuntos de Género de la CEPAL, subrayó que la experiencia de Chile se inscribe en los acuerdos de la Agenda Regional de Género y en el Compromiso de Tlatelolco y destacó la importancia de construir sistemas de cuidado desde una perspectiva territorial, con fuerte anclaje en las comunidades y en la articulación intergubernamental, elemento clave para garantizar su sostenibilidad e impacto.
En ese marco, relevó que América Latina y el Caribe ha registrado avances sostenidos tanto en políticas como en producción de información sobre el trabajo de cuidados. Señaló que países cuentan actualmente con políticas o sistemas nacionales en la materia, cifra que aumentará con la promulgación de la ley recientemente aprobada por unanimidad en el Congreso chileno. Todo esto junto con progresos normativos y estadísticos relevantes, incluyendo la expansión de licencias de maternidad acordes a estándares que establecen los convenios de la OIT, el desarrollo de licencias parentales y la implementación de mediciones de uso del tiempo en la mayoría de los países de la región. Lucía Scuro advirtió que estos avances se producen en un contexto de envejecimiento acelerado, feminización de la vejez y mayor presencia de niños y niñas en hogares de menores ingresos, factores que incrementan la demanda de cuidados y profundizan la sobrecarga de trabajo no remunerado para las mujeres. En este escenario, destacó los avances de Chile en innovación estadística y recordó que la CEPAL ha propuesto lineamientos regionales para el diseño de políticas integrales de cuidado desde una perspectiva de género, territorial e interseccional, posicionando al país como un caso relevante y referente regional en la materia.
En este marco, se destacó que en Chile se ha avanzado en la transversalización de la perspectiva de género en los sistemas estadísticos nacionales, incorporando una mirada interseccional, intercultural y territorial en la producción de información. Como expresión de este proceso, se relevó el trabajo de la Subcomisión de Estadísticas de Género, plataforma que ha permitido fortalecer un sistema estadístico más inclusivo y representativo de las diversas realidades de género. La CEPAL ha acompañado estos desarrollos mediante asistencia técnica y metodológica, promoviendo la transformación de los datos en información, la información en conocimiento y el conocimiento en decisiones de política pública.
La ronda de comentarios fue moderada por María José Torres, Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas en Chile, quien señaló que el nuevo paradigma de los cuidados implica un cambio cultural que traslada esta responsabilidad desde el ámbito privado hacia el Estado y la sociedad en su conjunto, destacando su centralidad para el desarrollo sostenible.
En la instancia, Carla Arellano, del Instituto Nacional de Estadísticas, relevó el aporte de la información estadística para visibilizar la magnitud del trabajo de cuidados no remunerado y orientar políticas basadas en evidencia, mientras que Joselyn Letelier, de la Municipalidad de Renca, subrayó el rol de los gobiernos locales en la implementación territorial de los sistemas de cuidado. A su vez, Alejandra Guzmán, Presidenta de la Fundación APOST, destacó la participación de las organizaciones de cuidadoras en el reconocimiento del cuidado como un derecho, y Albania Quevedo, de ONU Mujeres Chile, enfatizó que avanzar hacia sistemas integrales de cuidado fortalece la autonomía económica de las mujeres y promueve la corresponsabilidad social y de género.
Durante el encuentro se destacó el aporte de la información estadística al diseño del sistema. La II Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo de Chile (2023) evidenció la magnitud del trabajo de cuidados no remunerado, mostrando que las mujeres destinan casi cinco horas diarias a estas tareas, frente a cerca de tres horas en el caso de los hombres, cuyo valor económico equivale a cerca de una quinta parte del PIB ampliado del país.
En ese marco, Ana Güezmes enfatizó que avanzar hacia la sociedad del cuidado exige fortalecer los pilares que permiten sostener estas transformaciones en el tiempo, como la gobernanza, el financiamiento, la producción estadística, el diálogo social y el cambio cultural, subrayando que se trata de procesos de largo plazo que requieren acción colectiva y cooperación regional.
El evento fue cerrado por Francisco García, Jefe de Cooperación de la Delegación de la Unión Europea en Chile, y Carlos Maldonado, Oficial a cargo de la División de Desarrollo Social de la CEPAL, quienes destacaron el valor de la cooperación internacional y del intercambio de experiencias para fortalecer los sistemas integrales de cuidado en la región.