CEPAL releva la inversión pública resiliente como eje para enfrentar los riesgos del cambio climático en América Latina y el Caribe
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La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) organizó la sesión "Del riesgo climático a la inversión resiliente: desafíos y oportunidades para los Sistemas Nacionales de Inversión Pública (SNIP) de América Latina y el Caribe", en el marco del XIV Seminario de la Red SNIP 2026, en Asunción, Paraguay. La sesión promovió el diálogo y el intercambio de experiencias entre autoridades responsables de la inversión pública de Chile, El Salvador, Paraguay y Uruguay sobre la incorporación del cambio climático y la gestión del riesgo de desastres en el ciclo de vida de los proyectos de inversión, con el objetivo de fortalecer la resiliencia y mejorar la calidad de la inversión pública en la región.
Durante la apertura de la sesión, Jimy Ferrer, Oficial de Asuntos Económicos de la CEPAL, planteó que el aumento de los eventos climáticos extremos exige transformar la manera en que los países planifican, evalúan y priorizan sus inversiones públicas. En ese contexto, destacó que incorporar criterios climáticos desde las primeras etapas del ciclo de inversión no solo fortalece la resiliencia de la infraestructura y los servicios públicos, sino que también mejora la rentabilidad social de los proyectos y contribuye a una mejor asignación de los recursos públicos.
Uno de los principales mensajes de la CEPAL fue que América Latina y el Caribe dispone hoy de instrumentos de planificación climática —como las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), los Planes Nacionales de Adaptación y las Estrategias de Largo Plazo—, pero aún persiste el desafío de traducir esos compromisos en decisiones de inversión y presupuestos públicos. Reducir esa brecha resulta clave para acelerar la adaptación al cambio climático y avanzar hacia un desarrollo más resiliente y sostenible.
El intercambio entre los países permitió conocer avances concretos en la incorporación de criterios climáticos en los Sistemas Nacionales de Inversión Pública, desde metodologías para evaluar riesgos y fortalecer la resiliencia de los proyectos hasta herramientas de planificación y evaluación social y económica. Las experiencias presentadas evidenciaron que no existe un único camino para integrar el cambio climático en la inversión pública, sino distintas estrategias adaptadas a las capacidades institucionales y prioridades de cada país.
Entre las principales lecciones de la sesión destacó la importancia de fortalecer las capacidades técnicas e institucionales para aplicar herramientas y metodologías y, mejorar la coordinación entre las entidades responsables de la planificación de la inversión, las finanzas públicas, el medio ambiente y la gestión del riesgo de desastres. Asimismo, se puso de relieve el valor de la cooperación regional para compartir metodologías, intercambiar experiencias y acelerar el aprendizaje entre los países de América Latina y el Caribe.
El intercambio permitió identificar aprendizajes comunes para la región. Entre ellos, que incorporar el cambio climático desde las etapas tempranas de la inversión pública mejora la calidad de los proyectos y reduce costos futuros; que persiste una brecha entre los compromisos climáticos y su traducción en carteras de inversión; y que la cooperación regional puede acelerar el desarrollo de metodologías, herramientas y capacidades para fortalecer los Sistemas Nacionales de Inversión Pública.