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El salto de China en América Latina y el Caribe

Columna de opinión de Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL (9/07/2012)

9 de julio de 2012|Columna de opinión

El pasado 26 de junio, en la conclusión de una gira que lo llevó a Brasil, Argentina, Uruguay y Chile, el primer ministro chino, Wen Jiabao, eligió a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) para pronunciar un mensaje con cinco propuestas concretas con las que China pretende perfilar su presencia futura en América Latina y el Caribe. Un hito trascendental que sin duda tendrá un efecto transformador en el tejido de nuestra  región.

Primero, el premier Wen propuso la profundización de la cooperación estratégica entre China y América Latina y el Caribe sobre la base de la confianza política mutua creando el Foro de Cooperación China-América Latina y el Caribe que supone un mecanismo de diálogo periódico entre China y la troika de la CELAC. Reconoció que CELAC simboliza mayor cohesión y densidad regional que nunca antes. La escala importa y este nuevo espacio plurinacional es fundamental, por ello aspira a convocar la primera reunión de dicho mecanismo en el curso de este año.

Segundo, expresó la voluntad de llevar el volumen comercial del intercambio a los 400.000 millones de dólares, duplicando los montos actuales, en el curso de los próximos cinco años. Una aspiración que reconoce explícitamente que China no persigue superávit comercial, y que está dispuesta a importar de la región más productos manufactureros y de alto valor agregado aparte de materias primas, con vistas a lograr un comercio balanceado y sostenible entre ambas partes.

Tercero, a efectos de fortalecer la cooperación en inversión y finanzas el premier Wen anunció que su país propone crear el Fondo de Cooperación China-América Latina y el Caribe, al cual instituciones financieras chinas aportarán, como primer paquete, 5.000 millones de dólares en la búsqueda de promover inversión conjunta para proyectos de cooperación en la industria manufacturera, las altas y nuevas tecnologías y el desarrollo sostenible.

En paralelo, el Banco de Desarrollo de China liderará el otorgamiento de una línea de crédito especial de 10.000 millones de dólares, destinada a promover la cooperación en la construcción de infraestructuras, incluyendo ferrocarriles, carreteras, puertos, centrales y redes eléctricas e instalaciones de telecomunicación.

Cuarto, resaltó la importancia de la seguridad alimentaria para lo cual sugirió la creación de una reserva de 500.000 toneladas de alimentos para fines humanitarios. Además señaló la importancia de establecer un foro de ministros de agricultura, que deberá reunirse antes del 2013, junto con un fondo de 50 millones de dólares incluido el apoyo a 6 centros de investigación, para fortalecer la agroindustria, la manufactura y la ciencia y tecnología.

Por último resaltó la importancia de apoyar el intercambio cultural, la comunicación, el deporte y la promoción turística entre America Latina y China.

China ha demostrado la capacidad para transformarse en apenas tres décadas en la segunda mayor economía del mundo y en su polo más dinámico, gestando una nueva geografía en el ámbito global. En un periodo en el que la economía mundial enfrenta tiempos de enorme incertidumbre, mientras la mayoría de las economías industrializadas enfrenta la perspectiva de varios años de bajo crecimiento, vulnerabilidad fiscal y alto desempleo, China consolida su posición como la economía que más crece entre las principales del mundo.

Lo hace además convirtiéndose en un socio comercial fundamental para nuestra región, y su importancia crece cada año. La elevada demanda china de alimentos, energía, metales y minerales ha beneficiado a los países exportadores de esos productos, mejorando sus términos de intercambio y estimulando su crecimiento. Asimismo, en 2011 China desplazó a la Unión Europea como el segundo principal origen de las importaciones regionales. De este modo, el crecimiento del comercio Sur-Sur duplica con creces el del comercio global. A partir de 2001, el comercio entre China y la región ha tenido un incremento anual medio superior al 30% para alcanzar los 241.500 millones de dólares en 2011.

Wen Jiabao manifestó su voluntad de labor conjunta a partir de una agenda densa que marca un salto sustantivo en la forma y el fondo en que China ha decidido estar en la región. Es en ese contexto que el mensaje que China ha querido enviar, de la mano de uno de sus más calificados voceros, el premier Wen Jiabao constituye un parteaguas en la calidad de la relación con Latinoamérica. Una propuesta integral que, muy significativamente, es encabezada por una invitación a consolidar diálogo político que marca un salto sustantivo en la forma y el fondo en que China piensa en un proyecto de prosperidad compartida.

Desde la CEPAL creemos que estamos asistiendo al establecimiento de uno de los pilares futuros de la cooperación Sur-Sur, de una envergadura e impacto mayúsculo, una invitación directa por parte de la locomotora de Asia, un horizonte de nuevas constructivas posibilidades a las que damos la bienvenida.

Alicia Bárcena
Secretaria Ejecutiva
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)

Columna publicada en:

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