DECLARACION DE FLORIANÓPOLIS
Teniendo
presente
que, en virtud de la decisión 1999/281, el Consejo Económico y Social de las
Naciones Unidas resolvió que el segmento de alto nivel correspondiente al año
2000 estuviera dedicado al tema “El desarrollo y la cooperación internacional
en el siglo XXI: la función de las tecnologías de la información en el
contexto de una economía mundial basada en el saber”,
Tomando en cuenta
que, en cumplimiento de esa decisión y convocados por el Gobierno de la República
Federal del Brasil, los representantes de los países de América Latina y el
Caribe se han reunido en la ciudad de Florianópolis, Santa Catarina, Brasil,
del 20 al 21 de junio para preparar, con la colaboración de la CEPAL como
Secretaría, su participación en el segmento de alto nivel convocado por el
Consejo Económico y Social, que se llevará a cabo en la Sede de las Naciones
Unidas en Nueva York, del 5 al 7 de
julio de 2000,
Tomando en cuenta también
la aspiración compartida de los países de América Latina y el Caribe de
llegar al año 2005 integrados como miembros plenos de la sociedad de la
información con eficiencia, equidad y sustentabilidad, en el marco de la economía
global basada en el conocimiento,
Considerando
que las tecnologías de información y comunicación constituyen el eje central
de la construcción de la economía global basada en el saber y en la conformación
de la sociedad del conocimiento y que, en consecuencia. son la base de una nueva
forma de organización y de producción a escala mundial, redefiniendo la manera
en que los países se insertan en el sistema económico mundial, así como también
las relaciones entre las personas, la cultura y las formas de ejercicio del
poder y la ciudadanía: y por último, que en la economía global la
competitividad depende cada vez más del conocimiento,
Teniendo presente
que dejar que la evolución de la sociedad de la información y del conocimiento
sea conducida sólo por los mecanismos del mercado conlleva el riesgo de
aumentar las brechas sociales al interior de nuestras sociedades, creando nuevas
modalidades de exclusión, de expandir los aspectos negativos de la globalización
y de incrementar la distancia entre los países desarrollados y en desarrollo,
Reconociendo
el importante potencial que dichas tecnologías encierran para el desarrollo
social y político de los países de la región en áreas tales como la educación,
la salud, la capacitación laboral, la erradicación de la marginalidad social,
la profundización de la ciudadanía, la transparencia en la gestión pública y
la conformación de sociedades más abiertas y democráticas,
Teniendo presente
que en la última década se han conseguido en la región progresos importantes
con respecto a la corrección de los desequilibrios fiscales, el descenso de la
inflación, la aceleración del incremento de las exportaciones, los procesos de
integración regional, la atracción de inversión extranjera directa, el
restablecimiento del ritmo del crecimiento económico que alcanzó a un 3.2% en
el conjunto de la región pero que sigue siendo insuficiente para reducir
considerablemente los rezagos sociales y tecnológicos, y que persisten en las
economías de la región bajos niveles de ahorro e inversión, un escaso
dinamismo ocupacional, una acentuada heterogeneidad estructural y un alto grado
de vulnerabilidad externa y fragilidades en los sistemas financieros,
Conscientes
de que el desafío del desarrollo y de la superación de la pobreza y la
marginalidad social, que afectan al 36% de la población de la región, exige un
crecimiento económico sustentable y permanente, que incorpore a sectores que
generen empleo productivo en forma masiva y permita incrementar el acceso con
equidad a todos a los servicios sociales,
Considerando
que si la tecnología de información es apropiada a nuestra cultura y se crean
contenidos pertinentes en forma contínua, se puede potenciar la diversidad y
reafirmar la identidad cultural,
Los representantes de los países de América Latina y el
Caribe reunidos en Florianópolis, tomando en cuenta todas las consideraciones anteriores,
instan al segmento de alto nivel del Consejo Económico y Social a apoyar a los
países en desarrollo en la consecución de las siguientes líneas de acción:
1. Diseñar e implementar
programas públicos con vistas a asegurar a la totalidad de la población el
acceso, en el más breve plazo posible, a los productos y servicios de las
tecnologías de la información y comunicaciones, difundir su uso, promover el
crecimiento de la infraestructura de las redes digitales, y apoyar la
investigación, la innovación y el desarrollo tecnológico en general y de las
empresas en particular;
2. Crear condiciones y mecanismos
para la capacitación universal de la ciudadanía en las nuevas tecnologías y
difundir la alfabetización digital, en particular fomentando experiencias
innovadoras en educación a distancia, educación no formal y formación de los
educadores como condición necesaria para insertar favorablemente a la población
en el marco de las nuevas formas de producción basadas en el conocimiento,
propiciando asimismo, el acceso y la utilización de las tecnologías de la
información y las comunicaciones en las metodologías destinadas a acelerar los
procesos educativos de las poblaciones marginadas y en extrema pobreza;
3. Facilitar a los líderes políticos y
comunitarios la sensibilización y capacitación sobre tecnologías de información
y comunicación, aprovechando las experiencias de los Programas de promoción de
la Sociedad de Información;
4. Desarrollar
los mecanismos y hacer las inversiones que sean necesarias, en colaboración con
el sector privado, para que todas las localidades de todos los países de la
región cuenten con centros comunitarios de conexión a la red digital, a fin de
superar a la marginalización de la población del acceso a los servicios de la
nueva economía, tales como comercio electrónico, telemedicina, trámites en línea,
reforzando la infraestructura física y promoviendo las condiciones para un
amplio acceso a las redes digitales;
5. Promover una administración más
eficiente, eficaz y transparente por parte de los gobiernos a todo nivel,
mediante el ofrecimiento en línea de información a los ciudadanos, mecanismos
de control de gestión, servicios, trámites y contratación estatal de bienes y
servicios a través de las redes digitales;
6. Incentivar
el desarrollo de empresas de base tecnológica mediante la creación de
mecanismos tales como fondos de capital de riesgo, zonas de incentivo tecnológico,
e incubadoras de empresas en que participen el sector académico, los centros de
investigación y el sector privado, propiciando su integración nacional,
regional e internacional mediante redes avanzadas de investigación y
desarrollo;
7. Desarrollar
marcos regulatorios que, junto con proteger los derechos de propiedad
intelectual, minimicen los riesgos e incertidumbres del nuevo entorno de las
nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, mediante la provisión de servicios que aseguren y expandan con agilidad el
comercio electrónico, ofreciendo condiciones de competencia y protección a
usuarios, consumidores y pequeños productores que utilizan el comercio electrónico,
inclusive en lo que se refiere a su privacidad;
8. Buscar activamente formas de
financiamiento y promoción de la innovación y modernización de las empresas,
en especial de las pequeñas y medianas para que puedan tener nuevas
oportunidades de negocios, facilitando así nuevas y mejores posibilidades de
trabajo;
9. Fortalecer
las instituciones culturales y de ciencia y tecnología, para que éstas hagan
pleno aprovechamiento de las tecnologías de la información y comunicación que
permitan la generación y la difusión de los diversos contenidos culturales de
carácter regional, nacional y local a través de las redes digitales;
10. Fomentar la investigación y la
incorporación por parte de la sociedad de las tecnologías avanzadas de
información y comunicación, así como trabajar para el establecimiento de
redes de alta velocidad en la región;
11. Adoptar medidas encaminadas a
reducir el costo de los servicios de comunicación, propiciar el desarrollo y la
consolidación de una infraestructura de comunicaciones nacional y regional de
primer nivel, aumentando la capilaridad de las redes de comunicación e
información en los diversos espacios territoriales y obtener mejoras
sustantivas en funciones claves como la aplicabilidad y la interoperabilidad, así
como facilitar la aceleración de la difusión de las innovaciones tecnológicas;
12. Desplegar esfuerzos de cooperación
regional en materia de políticas públicas sobre tecnología de la información
y comunicación, incluidas la participación concertada en los foros
internacionales relevantes, entre otros los dedicados al comercio electrónico,
la seguridad, y la protección de la privacidad y los derechos de propiedad
intelectual, así como las políticas tendientes a evitar prácticas monopólicas.
13. Fortalecer
la cooperación regional, dotándola de mecanismos innovadores como la promoción
de iniciativas técnico-comerciales conjuntas
en el sector de las tecnologías de la información y de las comunicaciones, que
valoricen el potencial productivo y de la diversidad de la región, integrándolos
a la nueva economía;
14. Promover la modernización y
reorganización de la infraestructura de las comunicaciones de los sectores público
y privado, que permitan condiciones óptimas de interconectividad e
interoperabilidad, garantizando suficiencia para el tráfico demandado en ambas
direcciones;
15. Fortalecer
la creación de mecanismos conjuntos de desarrollo, consolidación y
comercialización de productos y servicios de alta tecnología, como el
desarrollo de software y la educación
a distancia entre otros;
16. Promover la creación de un
observatorio regional para monitorear el impacto de las tecnologías de la
información sobre la economía y otras acciones de cooperación relacionadas;
17. Promover la generación de información
estadística e indicadores confiables, normalizados y oportunos sobre el
desarrollo de las tecnologías de información en la región y sus países,
fomentando mecanismos de coordinación en los sistemas de estadísticas;
18. Fomentar el desarrollo de contenidos
locales, nacionales y regionales en las lenguas nativas y oficiales de los países
de la región y el hospedaje de estos contenidos en servidores regionales, con
el fin de racionalizar el acceso y promover el intercambio por rutas más
directas del tráfico local y regional;
19. Adoptar medidas que permitan la
reducción de la deuda externa de los países en desarrollo a cambio de fondos
que esos países destinen a sus programas de desarrollo económico y social por
medio de las tecnologías de información y comunicación;
20. Solicitar
la
cooperación técnica y financiera de la comunidad internacional, tanto en el
plano multilateral como bilateral para facilitar los esfuerzos internos
mencionados, e invitar a las empresas privadas relevantes de los países
desarrollados a sumarse solidariamente a tal cooperación.