El objetivo 7 de los ODM plantea la inmensa tarea
de “garantizar la sostenibilidad del medio ambiente”, a
través de cuatro metas centrales.
La meta 7A se puede entender a partir de dos componentes plenamente
diferenciables: (i) integración del componente ambiental en las
políticas públicas, y (ii) revertir el deterioro de los
recursos ambientales. La meta 7B apuntan a la reducción de la
pérdida de la biodiversidad. Las otras dos metas se establecen alrededor
del acceso al agua y al saneamiento (meta 7C), y respecto de las condiciones de
vida en los asentamientos humanos (meta 7D).
El ODM7 se desagrega en metas e indicadores para medir el avance hacia su
cumplimiento, tal como se establecieron por el consenso internacional de la
Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas en 2000, y actualizadas en 2008. |