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Orientación del financiamiento de organismos internacionales a provincias

diciembre 2003 | Estudios y Perspectivas – Oficina de la CEPAL en Buenos Aires
Autor:
Lucioni, Luis
Signatura:
LC/BUE/L.186
ISBN:
9213222572
Páginas:
84 p. : tabls.
Editorial:
CEPAL
Tipo:
Estudios y Perspectivas – Oficina de la CEPAL en Buenos Aires
Colección:
    • Series
      • Series

Resumen

Desde 1990 hasta fines de 2001, el Banco Interamericano de Desarrollo
(BID); y el Banco Mundial otorgaron a la Argentina una considerable asistencia
financiera mediante ciento treinta y tres operaciones de préstamos por
un valor de casi 28,000 millones de dólares. El BID aprobó cincuenta
y nueve operaciones por 13,400 millones mientras el Banco Mundial hizo lo propio
con setenta y cuatro operaciones por 14,200 millones de dólares.
Parte importante de este financiamiento tuvo una asignación territorial
que abarcó las veinticuatro jurisdicciones provinciales de la Argentina.
Esta asignación se realizó mediante los siguientes instrumentos
crediticios: a); préstamos directos a las provincias, b); préstamos
con convenios subsidiarios de traspaso de fondos entre la Nación y las
provincias y c); préstamos a la Nación con desembolsos en las provincias.
Los préstamos fueron tanto de inversión como de políticas
o ajuste.
Entre 1990 y 2001, los bancos aprobaron cincuenta y tres operaciones por 8,800
millones de dólares que, de forma directa o indirecta, tenían
una asignación provincial. Los préstamos directos a provincias
fueron catorce por 2,200 millones, los con convenio totalizaron veintidós
operaciones por 3,800 millones mientras que los contratados por la Nación
fueron diecisiete por 2,800 millones de dólares. La mitad de los préstamos
directos fueron de políticas y el resto se otorgaron bajo la forma de
préstamos de inversión.
Todas las operaciones con convenio y las contratadas por la Nación fueron
de inversión. Estas operaciones tuvieron cuatro destinos principales:
obras de infraestructura, programas sociales, programas de
fortalecimiento y proyectos productivos. Los préstamos directos se tratan
como un quinto destino.
A fines de 2002 los desembolsos de los préstamos sumaban alrededor de
5,000 millones de dólares equivalentes al 57% del total aprobado. Este
nivel de ejecución puede calificarse como bajo.
La cartera activa de los préstamos de inversión para las provincias
tiene, en promedio, más de cinco años de ejecución. Este
tiempo, más un bajo nivel de ejecución, caracterizan a la cartera
de préstamos como "vieja".
Las restricciones fiscales desde la segunda mitad de la década pasada
juntamente con la notable cantidad de préstamos firmados y la considerable
magnitud de los valores involucrados no fueron ajenos a estos bajos niveles
de ejecución. Otras causas que explican el reducido nivel de desembolsos
son: a); demoras en la firma de los convenios subsidiarios; b); provincias que
desisten en participar en los programas cuando el préstamo ya está
activo; c); debilidades en el funcionamiento de las unidades ejecutoras; d); cambios
frecuentes en la conducción de estas unidades; y e); problemas de diseño
en la formulación de los programas.
La provincia de Buenos Aires desembolsó el 24% del total del financiamiento:
unos 1,200 millones. Esta provincia junto a Córdoba, Santa Fe y Mendoza
acumularon el 49% de los desembolsos totales. El promedio simple de las veinte
jurisdicciones restantes es del 2.5% cada una.
Los préstamos directos se dirigieron sólo a nueve provincias.
Buenos Aires recibió el 47% del total y, en conjunto, las cuatro provincias
grandes ingresaron el 70% de los 1,3 mil millones desembolsados en este concepto.
La distribución entre las provincias de los recursos provenientes de
los préstamos tomados por la Nación fue la más homogénea
de todas. Aquí desaparece la preponderancia de las cuatro grandes jurisdicciones.
Los desembolsos provenientes de estos préstamos resultaron en muchos
casos un amortiguador de las diferencias entre las provincias grandes y el resto,
y entre las que recibieron préstamos directos y las que no lo hicieron.
Para la mayoría de la provincias consideradas chicas, que no recibieron
préstamos directos, las operaciones ejecutadas por la Nación les
permitió duplicar y en algunos casos más que duplicar, los desembolsos
que recibieron por los préstamos con convenio.
Los programas productivos son los que menos recursos han aportado a las provincias.
En diecinueve de ellas representan menos del 2%.
Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA); tienen los menores
desembolsos por habitante (menos de 100 dólares); mientras Neuquén
y Río Negro son las que mayores desembolsos por habitantes registran
(más de 300 dólares);. El grueso de las provincias restantes (once);
recibieron desembolsos que varían entre 150 dólares y 200 dólares
por habitante en los diez años considerados.

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