Se encuentra usted aquí

Disponible en:Español

Seminario “Competitividad, productividad y digitalización”

Palabras de bienvenida de Antonio Prado, Secretario Ejecutivo Adjunto de la CEPAL.

12 de diciembre de 2016|Discurso

Palabras de bienvenida de Antonio Prado, Secretario Ejecutivo Adjunto de la CEPAL, con ocasión de la inauguración del Seminario “Competitividad, productividad y digitalización”

Santiago de Chile

12 de diciembre de 2016

CEPAL

Andrés Gómez-Lobo, Ministro de Transportes y Telecomunicaciones de Chile,

Enrique V. Iglesias, Presidente del  Consejo Iberoamericano de la Productividad y la Competitividad (CIPC),

Señores ministros y autoridades presentes,

Señores representantes de la Fundación COTEC para la innovación, de la Fundación País Digital de Chile y de la Cooperación Alemana,

Señores expositores y representantes académicos y empresariales,

Amigos y amigas

A nombre de la Secretaria Ejecutiva, Alicia Bárcena, les doy la más cordial bienvenida a la sede de la CEPAL en Santiago de Chile y casa de las Naciones Unidas en nuestra región.

Es para mí un honor inaugurar el Seminario Competitividad, productividad y digitalización. Este evento es una muestra más del compromiso de la CEPAL por trabajar y promover una estrategia digital de la región, una tarea que aspira a que la tecnología y la innovación contribuyan a alcanzar las grandes metas de crecimiento y desarrollo de nuestros países.

Esta estrategia fue refrendada en la V Conferencia Ministerial sobre la Sociedad de la Información de América Latina y el Caribe, realizada en Ciudad de México el año 2015, y tiene cinco ejes principales: i)  acceso  e  infraestructura; ii)  economía  digital,  innovación  y  competitividad; iii) gobierno electrónico y ciudadanía; iv) desarrollo sostenible e inclusión, y v) gobernanza.

Las capacidades de los países para desarrollar su economía digital impactan directamente en su crecimiento: los países más avanzados y con un ecosistema digital más maduro, en los que la inversión pública y privada propician la innovación digital en los procesos productivos y organizacionales, obtienen ganancias en productividad y competitividad.

El ciclo de crecimiento económico y el fortalecimiento de las clases medias en la región durante la última década conllevó una alta demanda de nuevos bienes y servicios digitales que, combinada con la disminución de los costos de los equipos y las tarifas de los servicios, generó una expansión sin precedentes en el acceso y uso de las tecnologías digitales en la población latinoamericana.

Sin embargo, y como se ha identificado en los últimos trabajos de la CEPAL, esta difusión digital se está ralentizando como consecuencia de factores coyunturales y estructurales. Entre los primeros, destacan la desaceleración del crecimiento económico y el estancamiento de los niveles de pobreza que enfrenta la región desde 2012; entre los segundos, el desarrollo asimétrico entre los componentes de la economía digital, es decir, la infraestructura de conectividad, la industria digital y los usuarios finales, lo que obstaculiza el proceso de convergencia con los países más desarrollados.

Existen tres rasgos principales que caracterizan a la economía digital regional: la heterogeneidad de la región, la fragmentación del ecosistema y el subdesarrollo de la nueva revolución de la Internet industrial.

Recientemente, la utilización combinada de la banda ancha, el cómputo en la nube, la Internet de las cosas, los grandes datos y su analítica, ha dado lugar a una nueva revolución digital, que con innovaciones disruptivas está transformando mercados, industrias y cadenas de valor.

Si bien hasta ahora Internet se ha consolidado como una plataforma para el consumo, con el desarrollo de la Internet de la industria se crean plataformas no solo para nuevos modelos de negocio, sino también para nuevos modelos de producción en todos los sectores económicos, desde la agricultura a la manufactura y los servicios.

Esto representa un reto mayor para los países de América Latina y el Caribe considerando el actual escenario económico y su estructura productiva basada en recursos naturales y en vastos sectores de pymes.

De ahí la relevancia de debatir sobre innovación y digitalización productiva para las pymes, infraestructura para la Internet industrial y políticas, y programas e instrumentos para la digitalización.

Este diálogo público-privado es un espacio privilegiado para que la región siga avanzando hacia un mercado digital regional. Esperamos que los debates en esta jornada contribuyan al objetivo de aprovechar el potencial de la economía digital con el fin de llevar a cabo un cambio de la estructura productiva de la región en favor de sectores con mayor intensidad de conocimiento y productividad, de manera que pueda lograrse una mayor igualdad.

No puedo finalizar estas palabras sin agradecer a Enrique Iglesias, Presidente del Consejo Iberoamericano de la Productividad y la Competitividad (CIPC) por su iniciativa de llevar a cabo este evento. Enrique juega de local. Esta es su casa, la misma que se benefició de su talento durante 13 años como Secretario Ejecutivo, y que se sigue enriqueciendo de su inagotable energía por construir conversaciones y acciones fecundas para el desarrollo de nuestra región.

Enrique, recibe, en nombre de Alicia, del mío propio, y de todas y todos los cepalinos, el tributo de reconocimiento fraterno y admiración que has ganado con justicia a lo largo de vida de compromiso con el bienestar de nuestros pueblos.

Agradezco también el apoyo recibido desde la Fundación COTEC para la innovación, la Fundación País Digital de Chile y la Cooperación Alemana.

Les deseo mucho éxito en esta jornada de trabajo.

Muchas gracias.

 

Autor

Contacto

Suscripción

Reciba las novedades de la CEPAL por correo electrónico

Suscríbase