El dinamismo del intercambio comercial mundial, liderado por las economías asiáticas, seguirá siendo el principal impulsor de la expansión latinoamericana. El crecimiento de los Estados Unidos será levemente inferior al 3,5% del año pasado. En contrapartida, se espera que las economías europeas aceleren moderadamente su crecimiento de manera persistente durante el segundo semestre del año. Asia nuevamente será la zona más dinámica, ya que Japón lograría tasas de crecimiento cercanas al 3% y China e India mantendrían su elevado crecimiento, para converger sólo hacia fines del 2006 a tasas del orden de 9% y 7%, respectivamente.
Así, la perspectiva de la economía mundial en el 2007 seguirá mostrando un perfil muy similar al pronosticado para el año 2006, con un crecimiento sostenido del intercambio mundial que se irá moderando a través de incrementos menores del déficit comercial de Estados Unidos.
Derivado de los elementos anteriores, la demanda externa seguirá siendo un factor de dinimismo para las economías de América Latina, apoyado en los términos de intercambio favorables para los países exportadores de petróleo y de minerales metálicos. Los factores de riesgo provienen de la normalización monetaria en el mercado estadounidense que, hasta recientemente, sistemáticamente había venido elevando las tasas de interés, con el consiguiente impacto contractivo en la cuenta corriente de los países con mayor nivel de deuda externa. En la zona europea, no se esperan ajustes importantes en materia de tasas de interés, toda vez que sigue siendo alto el crecimiento esperado del PIB como el de la inversión.