"Alianza público - privada para el desarrollo exportador"
América Latina y el mundo se encuentran enfrentando la mayor crisis global, desde la Segunda Guerra Mundial. Es muy posible que esta crisis no solo afecte la estructura del mercado financiero internacional, sino además la estructura productiva de algunos países, ya que se crearon las condiciones para que las industrias menos dinámicas terminen desapareciendo; para que se acentúe además el dinamismo de Asia respecto de Europa y los EEUU y el incremento en la participación de India y China en el comercio y el PIB mundial. Lo que inicialmente se desató como una crisis financiera internacional, tendrá consecuencias de largo plazo en múltiples dimensiones. Ello, junto con los cambios tecnológicos que se pronostican, para enfrentar el calentamiento global, ha inducido a los países más dinámicos a pensar en la estrategia y las políticas para enfrentar dichos cambios.
Es por eso que resulta muy ilustrativo el discurso que el Primer Ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, realizó ante el Congreso de su país el 27 de mayo del presente1. Cabe señalar que Singapur es un país muy pequeño, de solo 7 mil km2 y menos de 4 millones de habitantes, pero con un ingreso per cápita que pasó del 20% al 85% del ingreso de los países más ricos de la OECD entre 1960 y la actualidad (América Latina se ha quedado en el 18% de dichos ingresos).
Lo que llama la atención es que después de discutir, llegar a acuerdos e implementar las políticas contra cíclicas, el Primer Ministro de Singapur invite a los parlamentarios a reflexionar sobre la forma en que el país evitará los impactos de largo plazo de la actual crisis. Para ello solicitó tanto al sector público como al privado, en una práctica que es sistemática en ese país, a discutir acerca de la orientación del país en los próximos 10 años, a través de una instancia creada ad-hoc: el Comité Económico Estratégico, que ayudará al gobierno a tomar decisiones acerca del futuro.
No es la primera vez que Singapur revisa su estrategia, lo que es seguido por políticas públicas proactivas tendientes a reorientar el conjunto de la actividad económica. Mientras que en los años 60 predominó la estrategia de industrialización sustitutiva, en los 70s se impulsó la industrialización de mediana y alta tecnología orientada a la exportación, para posteriormente pasar a la internacionalización de la manufactura y en los 90 al desarrollo de clusters tecnológicos, la innovación y la internacionalización de PYMES especialmente en servicios. Es por eso que el proceso de reflexión al que invita el Primer Ministro no es nuevo y los actores confían en que la discusión llevará a un resultado concreto.
El Comité deberá reevaluar la estrategia vigente, el potencial de cada sector, nuevas formas de atraer inversiones y generar mejores empleos. Para ello deberá responder a las siguientes preguntas: ¿cómo conseguir nuevas oportunidades de crecimiento? ¿Cómo fortalecer las capacidades de las corporaciones locales, de medianas y pequeñas empresas y a su vez convertirlas en marcas internacionales? Que se requiere para ello? ¿Cómo crear trabajos de alto valor, lo que mejora el nivel de vida y los ingresos de los trabajadores?. Y por último ¿cómo hacer todo ello de forma efectiva?
Esta discusión que Singapur y otros paises están haciendo, es la forma de prepararse para enfrentar el futuro. Esto no sólo significa hacerse cargo adecuadamente de la coyuntura, sino que también preparar el camino para los próximos 10 a 20 años: analizando el nuevo contexto internacional, los obstáculos y también las oportunidades que se abren para decidir la nueva estrategia de crecimiento. La instancia del tipo del Consejo Económico Estratégico de Singapur2 no es sustituta, sino que complementaria de los partidos políticos. La participación privada en el Consejo tiene el beneficio de brindar acceso al gobierno a la información que es propia de cada actor económico y social, al mismo tiempo que crea en éstos confianza en el camino consensuado al crecimiento. Sin incorporar toda esa información, es posible equivocar las decisiones con vista al futuro. Singapur incluso consulta anualmente a expertos extranjeros (principales ejecutivos de multinacionales, premios Nobel, etc) mejor informados a nivel mundial en cada área estratégica para afinar sus políticas.
Los países de América Latina han tenido ciertas iniciativas de consulta a la sociedad civil, pero han sido esporádicas y demasiado vinculadas al ejercicio de cada gobierno. El problema es que los períodos de gobierno son demasiado cortos para abordar éstos desafíos, sobre todo en áreas de la transformación productiva y la diversificación exportadora.
Los cambios en Singapur, también en Irlanda y otros países, se basan en consensos alcanzados a través de instancias como el Consejo Económico Estratégico, o el NESC en Irlanda, cuyas propuestas y entendimientos se plasman en estrategias que superan ciclos gubernamentales, evitando comenzar siempre de cero. El conjunto de actores, basados en estudios específicos, estadísticas y sus propios conocimientos, llega finalmente a dar respuestas a preguntas como las que se requiere responder en América Latina: ¿Cuales serán los impactos de largo plazo de la actual crisis y de los cambios que se avecinan en el mundo, en la región y en nuestro país?; ¿Cuáles son los principales desafíos productivos y comerciales que nos legará la crisis? ¿y cuales serán las oportunidades? ¿Cómo conseguir empleos de mayor calidad que permita ir cerrando la brecha de ingresos, en este nuevo contexto? ¿Cómo incorporar mayor valor sostenidamente a nuestras exportaciones? ¿Cómo acceder a los eslabones más altos de las cadenas de valor en que participamos? ¿Cómo desarrollar nuevos productos y servicios de alto valor agregado? ¿Qué efectos tendrán los esfuerzos de creación de nuevas tecnologías en el ámbito energético, podremos participar o no en el proceso?, ¿con qué contamos para ello? ¿En qué nichos de mercado podremos tener ventajas a futuro? ¿Que papel puede jugar la integración regional?
No puede haber una respuesta simultánea a todos estos requerimientos, por lo que se les deberá jerarquizar y para ello habrá que llegar a un acuerdo. Mientras más participativa y democrática sea la reflexión y la toma de decisiones, mayores serán las posibilidades de que la estrategia, planes y/o programas que impulsen la transformación, tengan un carácter inclusivo y persistan en el largo plazo. América Latina necesita avanzar en desarrollo sustentable e inclusivo y ello está indisolublemente ligado a incrementar la competitividad, innovar y fortalecer su inserción internacional. Singapur es un país exitoso en este sentido, gracias a que ha aprendido tempranamente que un estado proactivo y un sector privado participativo son la clave de un desarrollo exitoso.
En este anexo se muestra la evolución del comercio exterior de los países de la región, a través de dos clasificaciones de bienes, el destino de consumo y la intensidad tecnológica incorporada.
Entrega de una forma interactiva datos de exportaciones e importaciones por país, por producto y lugar de destino. Permita bajar datos en formato Excel.
El objetivo es facilitar el acceso a la información más relevante para un análisis preliminar y comparado acerca de las controversias comerciales.